Entre la arena, el llanto y la gloria: La consagración de Ricardo Sousa
- Turf Diario

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El jockey portugués conmovió al alcanzar la mejor victoria de su campaña con Al Haram en el Saudi Derby

Por Diego H. Mitagstein (Enviado especial de Turf Diario a Riyadh, Arabia Saudita)
RIYADH, Arabia Saudita (De un enviado especial).- En un atardecer que quedará grabado con letras de oro en los libros de historia del turf internacional, esta ciudad se rindió ante la fusta y el corazón de un jinete que, contra todo pronóstico, ha escalado la montaña más alta. Ricardo Sousa Ferreira, el portugués que desafió el destino de nacer en una tierra marginal en cuanto a hípica se refiere, alcanzó la gloria máxima al conducir a Al Haram (Iffraaj) a una victoria memorable en el Saudi Derby (G3), consolidándose como una de las figuras más respetadas del circuito asiático.
La escena tras cruzar el disco fue la de un hombre quebrado por la gratitud. Entre el polvo en suspensión de la pista y la intensidad del momento, las lágrimas de Ricardo Sousa hablaban más que mil palabras. "Fue la emoción de mi vida. Entre la arena en los ojos y un pelín emocionado. Estaba la cosa complicada, pero bueno. Claro, que estoy muy emocionado porque cuesta mucho trabajo también llegar hasta estas carreras. Aparte de hacer las cosas bien y entregarse a la profesión, hay que ser afortunado y así me siento por todo", confesó el jockey de 33 años, aún con el pecho agitado por el esfuerzo.
Para Ricardo Sousa, ganar en Riyadh no es solo una cuestión de trofeos; es la validación de una apuesta personal que cambió su carrera para siempre. En una charla profunda, el profesional analizó lo que significa este presente: "El Jockey necesita encontrar un caballo así. Yo creo que Al Haram tiene algo especial y es una carrera aparte que es un G3, con mucha credibilidad y muy importante. Y más da 30 puntos para el Kentucky Derby".
Al ser consultado sobre el impacto de la decisión de radicarse en Arabia Saudita, no dudó en señalar que fue el punto de inflexión necesario: "¿Cuánto me cambió la vida venir a correr acá? Me enseñó, me abrió todo. Fue lo mejor que hice. Aparte que es un turf y un país que está mejorando muchísimo año para año. Creo que aquí van a pasar grandes cosas, como ya pasa la mejor carrera del mundo, más dotada del mundo, digamos. Pero lo hice bien porque necesitaba probar cosas fuera. Y me sentó bien porque no tengo problema con ninguno. Todos me quieren ayudar, todos los entrenadores me dan siempre una oportunidad buena. Muchos me llaman, cuando ven que tienen chance. Y eso te ayuda a ser mejor jockey", explica el hombre que fue líder en España.
Nacer en Portugal, un país donde la hípica es una actividad marginal y casi invisible, añade una capa de heroísmo a la figura de Ricardo. Él lo sabe y lo lleva como un estandarte: "Ese es mi mayor orgullo. Un país pequeño, con una gran afición, unos grandes profesionales, entrenadores, jockeys, con algunos triunfos y muchos triunfos fuera de Portugal, España, Francia, entrenando desde Portugal. Yo siempre de pequeño sueño que un día las cosas en Portugal y la apuesta hípica pueda aprobarse porque la verdad que es muy importante. Estoy muy emocionado porque es mi país".
La carrera fue un ejercicio de paciencia y lectura estratégica. Mientras Joel Rosario con Oblitaration (Violence) y el japonés Satono Voyage (Into Mischief) quemaban las naves en la vanguardia, Ricardo Sousa mantenía la calma sobre Al Haram, esperando el momento exacto para desatar la furia de su conducido.
"No cambiamos nada en su forma. Siempre vigilando. Se corrió rápido y le viene bien porque luego tiene un buen finish. Hemos tratado de no modificar la estrategia, montar para el caballo por donde vaya el caballo y a partir de los 800 ya buscando un poquito su paso, porque sentía siempre toda la carrera que en los 400 iba a tener caballo, y así lo hizo", relató con la precisión de quien conoce cada latido de su montura.
Ricardo Sousa sabe que está en su plenitud, pero mantiene los pies sobre la tierra. Aunque el mundo ahora lo observa, su hoja de ruta sigue siendo metódica. "Lunes voy a casa a Portugal y me voy a mover un momento por ahí. Tengo cosas en mente, no puedo revelarlo, pero bueno, mientras esté por mi país voy a estar montando en España, por Francia, como siempre. Pero sí quiero intentar, pero quiero siempre ir un poquito con algo seguro y no ir... ya tengo 33 años, ya llego un poquito tarde, pero quiero hacerlo lo mejor posible".
Nunca es tarde para quien tiene el talento y la determinación de Ricardo Sousa. El Saudi Derby ya es suyo, y el turf mundial sabe que, venga de donde venga, hay un portugués que sabe cómo ganar en los escenarios más exigentes del planeta.





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