¿Es Despacito el caballo perfecto? Si no lo es, pega en el palo, en el travesaño y pica en la línea...
- Turf Diario

- hace 11 horas
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Sobre la milla y en La Plata se correrá la edición inaugural de una carrera que tiene como máximo candidato a Storm Dynamico

Pensemos juntos. ¿Cuál es el caballo perfecto? Algunos podrán responder: el crack, Candy Ride. Y tendrán razón. Otros, seguramente, tendrán otras preferencias. Ahora, de existir uno que corra seguido, gane, sea bueno, se pague las pensiones propias y de algunos compañeritos solo, ¿entraría en aquella condición?
Daría la sensación de que si la respuesta no es sí, le pega en el palo. Entonces, ¿es Despacito el caballo perfecto? Y... Si no lo es, pega en el palo, en el travesaño, pica en la línea y habrá que apelar al VAR para ver si no entró...
Lo sea, o no lo sea, la realidad es que Despacito es un caballo bárbaro, genial, divertido, ganador, generoso, merecedor de cualquier adjetivo calificativo que a usted, amigo lector, se le ocurra; quédese tranquilo que no va a quedar mal, ni resultará exagerado.
Su historia formidable sumó este miércoles un nuevo capítulo exitoso, el décimo octavo, con la conquista del Clásico Lord At War (L-1200 m, arena normal), la prueba central del día en el Hipódromo de San Isidro, ratificando su pertenencia a la élite de la velocidad con codo.
Con el respaldo de su equipo de siempre, Facundo Coria en las riendas y Darío e Ignacio Periga en la preparación, el hijo de Sabayón demolió al grupo de rivales que le salió al cruce, justo es decirlo, cargando 61 kilos, alguno menos de los que podrían haberle correspondido.
El zaino del Stud Los Primos volvió a pasar de largo en la recta, se afirmó y terminó cruzando el disco con 3 1/2 cuerpos de ventaja sobre Viejo Cuchara (Il Campione, 54), con Stormy River (Le Blues, 54 1/2) en tercero al pescuezo.
¿El gran favorito Encantador Pass (Distinctiv Passion, 59 1/2)? Hizo la punta un rato, pero esta vez no tuvo fuerza, terminando quinto, apagado. Pero peor le fue en su reprise a Coraje Gaucho (Lenovo, 61 1/2), con golpes feos al partir y un tropiezo en la parte inicial de la curva tras el que no terminó en el piso de milagro. Kevin Banegas, su jockey, lo levantó y ahora será trabajo de los veterinarios ver cómo quedó.
¿Es Despacito el caballo perfecto? Cada uno tendrá su opinión, pero todos coincidirán en que es un fenómeno.





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