Full Serrano, entre la calma y la ilusión de volver a hacer historia

El argentino luce muy bien en Keeneland, donde sale a varear temprano y espera el Dirt Mile sin contratiempos. Forged Steel, ganador reciente de G1, será uno de sus adversarios más exigentes

DIEGO H. MITAGSTEIN (Enviado especial de Turf Diario a Lexington, Kentucky)
LEXINGTON, Kentucky (De un enviado especial).- La tranquilidad domina las horas de Full Serrano en Keeneland. A tres días de su tercera participación consecutiva en el Breeders’ Cup Dirt Mile (G1), el caballo argentino mantiene su rutina sin contratiempos, se lo ve lindo, entero y con esa estampa que alimenta la ilusión de quienes lo acompañan. En su caballeriza reina la expectativa, aunque sin alterar el trabajo cotidiano: sale a varear bien temprano, cuando la mañana apenas comienza en Kentucky, y después regresa a descansar.
El hijo de Full Mast, criado por el Haras Gran Muñeca, preparado por John Sadler para Hronis Racing, busca recuperar la corona que conquistó en 2024 en Del Mar, una victoria histórica para la hípica nacional. El año último terminó quinto en la misma competencia y ahora, a sus 7 años, vuelve con el desafío de medirse con los mejores. Tendrá a Joel Rosario en sus riendas y largará desde el partidor 3, una ubicación interesante en los 1600 metros de arena.
No le falta compañía ilustre. En el mismo sector de caballerizas (la número 60) se encuentran figuras como Sovereignty (Into Mischief) y Knightsbridge (Nyquist), las dos cartas de Godolphin para el Classic (G1). El ambiente es de enorme movimiento, pero para Full Serrano todo transcurre dentro de los parámetros habituales. Esa normalidad, a esta altura de la preparación, vale mucho.
Su última actuación fue un tercer puesto en el Pacific Classic (G1), donde se animó a discutirle el ritmo a Knightsbridge antes de sentir la exigencia de los 2000 metros. El regreso a la milla, donde consiguió su mayor éxito, es un argumento para ilusionarse.
Claro que enfrente habrá rivales durísimos. Uno de ellos será Forged Steel, el tordillo que prepara Saffie Joseph Jr. y que acaba de instalarse en Keeneland después de completar su preparación en Saratoga. El hijo de Vekoma viene de ganar el Goodwood Stakes (G1) el 26 de septiembre en Santa Anita, y su entrenador decidió dejar de lado el Breeders’ Cup Classic para apuntar al Dirt Mile.
“Con Knightsbridge corriendo el Classic, la decisión tiene sentido. Si no hubiera ido allí, quizás lo habríamos considerado, pero, desde el punto de vista del análisis de la carrera, el Dirt Mile es más conveniente. Creemos que tenemos mejores posibilidades de ganar”, explicó Joseph.
El entrenador tiene motivos para confiar. Forged Steel, de 4 años, desarrolló buena parte de su primera etapa sobre césped, pero al pasar a la arena y extender sus recorridos encontró una versión mucho más competitiva. Este año sumó dos éxitos de grado en Santa Anita, el Hollywood Gold Cup (G2) y el Goodwood, y se ganó un lugar entre los nombres a respetar.
“Era muy importante conseguir un G1. Es hijo de Vekoma, un padrillo que comenzó muy bien, y fue su primer ganador en ese nivel. Puede sostener su velocidad hasta los 2000 metros y esperamos agregar algunos triunfos más”, señaló Joseph.
El tordillo trabajó 800 metros en 48s33/100 el domingo, en la pista Oklahoma de Saratoga, antes de viajar a Kentucky. “Hizo un muy buen último ejercicio. Salió ayer y llegó esta mañana. Mañana tendrá su primer día en la pista”, contó su entrenador el martes. En el sorteo recibió el partidor 9, bastante más externo que el del argentino.
El sábado, los preparativos quedarán atrás. Full Serrano tendrá la oportunidad de convertir esa calma de las mañanas en otra actuación memorable. Forged Steel será uno de los obstáculos de un Dirt Mile sin concesiones, pero la ilusión argentina sigue intacta.





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