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George Boughey y su despedida a Bow Echo: “Fue el caballo de una vida”

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 2 días
  • 3 min de lectura

Un día después de confirmarse el retiro del campeón invicto, su entrenador habló de la lesión, explicó por qué se decidió no correr riesgos y dejó palabras cargadas de emoción para definir al hijo de Night Of Thunder: “Para mí, fue el caballo de carrera completo”



NEWMARKET, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- La noticia ya estaba dada. Bow Echo no volverá a correr. Pero, un día después de confirmarse el retiro del invicto ganador de las 2000 Guineas (G1), el St James’s Palace Stakes (G1) y el Sussex Stakes (G1), las palabras de George Boughey terminaron de darle dimensión a lo que significó el potrillo para su equipo.

“Ha sido el caballo de una vida y, para mí, el caballo de carrera completo”, resumió el entrenador, todavía golpeado por una decisión que llegó justo cuando preparaba al hijo de Night Of Thunder para afrontar el Prix Jacques le Marois (G1) de este fin de semana en Deauville.

Boughey quiso, ante todo, llevar tranquilidad. La lesión que precipitó el final de la campaña de Bow Echo es menor y el potrillo se encuentra perfectamente bien.

“Obviamente fue una noticia triste para mucha gente. Es un caballo que capturó la imaginación. Pero queríamos aclarar que, en realidad, está absolutamente bien. Tuvo un pequeño contratiempo cuando iba a realizar lo que esperábamos fuera su último trabajo antes de Deauville”, explicó.

La rigurosidad con la que se controla a los caballos de máximo nivel permitió detectar el problema a tiempo. Bow Echo era revisado antes y después de cada ejercicio y, en uno de esos controles, mostró una claudicación casi imperceptible. Las radiografías posteriores revelaron una pequeña alteración.

“Todo lo que hago es pensando en el mejor interés del caballo, para evitar que una lesión que hoy es menor pueda convertirse en algo catastrófico”, explicó Boughey.

Incluso aportó una imagen que grafica perfectamente la situación: “Lo estoy mirando ahora mismo por la cámara en su box. Comió todo, está básicamente sano y de muy buen ánimo. Es muy triste, pero ha sido una estrella”.

¿Por qué, entonces, retirarlo definitivamente? Para Boughey, la respuesta está en el calendario. Si el mismo inconveniente se hubiera presentado algunos meses atrás, probablemente Bow Echo habría podido descansar, recuperarse y regresar a las pistas.

“El timing lo es todo con los caballos. La ventana durante la que compiten es muy corta. Si tuviera el tiempo que necesita, fácilmente podría volver a correr. Incluso si esto hubiera ocurrido alrededor de Royal Ascot, habría existido una posibilidad concreta de verlo nuevamente hacia finales de año”, explicó.

Pero esa posibilidad ya no estaba disponible. Intentar recuperarlo significaba proyectar una campaña a los 4 años y tanto Godolphin como Boughey entendieron que el riesgo no tenía sentido.

“Simplemente nos quedamos sin tiempo. Godolphin y nosotros consideramos que era demasiado arriesgado seguir adelante el año próximo. Creo que fue la decisión correcta para todos y ahora espero poder prepararlo para que sea padrillo al final de la temporada”.

Más profundas todavía fueron sus palabras cuando dejó de hablar de medicina y calendarios y empezó a recordar al caballo. Boughey ya había ganado carreras de G1 y clásicos antes de que Bow Echo apareciera en su vida, pero reconoció que nada fue igual.

“Tuve mucha suerte en poco tiempo de entrenar algunos caballos de G1 y conocer esa sensación, esa satisfacción, no sólo para mí sino para todo nuestro equipo. Es algo eufórico. Después de tener grandes caballos, uno siempre empieza a buscar al próximo. Nunca pensé que uno como Bow Echo aparecería tan rápido”.

La noche posterior al anuncio también tuvo su momento íntimo. Boughey contó que intercambió mensajes con Billy Loughnane, jockey del campeón, mientras ambos repasaban videos de sus carreras.

“Desde muy temprano mostró una clase enorme”, recordó.

Bow Echo se va invicto y después de conseguir un triplete que inevitablemente llevó a compararlo con Frankel (Galileo): 2000 Guineas, St James’s Palace y Sussex Stakes. Apenas tres carreras alcanzan para explicar por qué logró capturar la imaginación del público y por qué su retiro produjo semejante impacto.

Pero quizás ninguna estadística pueda definirlo mejor que Boughey.

Para el entrenador fue una estrella, un caballo que cambió su vida y que apareció mucho antes de lo que imaginaba después de haber disfrutado otros ejemplares importantes.

Sobre todo, fue “el caballo de una vida”. Y viniendo de quien lo veía cada mañana, probablemente no exista elogio mayor.

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