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Golden Tempo ratificó su categoría y alcanzó una sólida victoria en el Belmont Stakes

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 21 minutos
  • 3 min de lectura

Tras llevarse sorpresivamente el Kentucky Derby (G1), el hijo de Curlin confirmó el liderazgo entre los potrillos brillando en Saratoga



Durante 5 semanas se habló más de lo que no había hecho que de lo que había conseguido. Que el desarrollo lo había favorecido en el Kentucky Derby (G1). Que el ritmo violento de la carrera había sido clave para su atropellada. Que Renegade  (Into Mischief) había tenido peor suerte. Que su equipo había dejado pasar la oportunidad de buscar la Triple Corona al saltear el Preakness Stakes (G1).

Todo eso quedó atrás el sábado en Saratoga. Con otra demostración de enorme categoría, Golden Tempo volvió a surgir desde el fondo del lote para conquistar el Belmont Stakes (G1) y confirmar que su victoria en Churchill Downs estuvo lejos de ser una casualidad. El hijo de Curlin, criado por Phipps Stable y defensor también de los colores de St. Elias Stable, se transformó así en el gran referente de la generación de 3 años en los Estados Unidos.

Conducido por José Ortiz y preparado por Cherie DeVaux, el zaino se impuso por 1 1/4 cuerpo sobre Commandment (Into Mischief), mientras que el favorito Renegade debió conformarse con el tercer puesto.

"Creo que hoy quedó demostrado", resumió Ortiz cuando le preguntaron si la carrera servía para despejar las dudas que habían rodeado el Derby.

Y difícilmente alguien pueda discutirlo.

La historia volvió a escribirse desde atrás. Tras largar desde el puesto 9, Golden Tempo rozó el partidor y quedó último en los primeros metros. Delante suyo, Powershift (Constitution) y Growth Equity (Nyquist) marcaron parciales de 23s96/100, 48s29/100 y 1m12s38/100, muy lejos de la violencia con la que se había corrido el Kentucky Derby.

Sin embargo, esta vez el desarrollo no le sirvió como excusa a nadie.

Ortiz comenzó a moverlo mucho antes que en Churchill Downs y el potrillo respondió con una aceleración notable. Avanzó abierto en la curva final, al mismo tiempo que Commandment iniciaba su propia carga por afuera.

Cuando los punteros comenzaron a sentir el esfuerzo, ambos atropelladores pasaron de largo. Pero en el furlong decisivo Golden Tempo volvió a demostrar que tenía una marcha más.

Cubrió los 2000 metros en 2m3s49/100 y sumó el segundo clásico de la Triple Corona a una campaña que sigue creciendo carrera tras carrera.

"Esperé el momento justo para pedirle el máximo esfuerzo. Cuando lo hice, respondió inmediatamente", explicó Ortiz.

La victoria tuvo un significado muy especial para los propietarios. Para Vinnie y Teresa Viola, de St. Elias Stable, representó el primer Belmont Stakes de sus vidas. Para la histórica familia Phipps, en cambio, significó volver a conectar con una tradición que atraviesa generaciones.

El último ganador del Belmont para los legendarios colores había sido el inolvidable Easy Goer (Alydar), en 1989.

"Estas son las carreras que uno sueña ganar cuando es chico", contó emocionada Daisy Phipps Pulito, responsable operativa del stud. "Mi familia lleva más de cien años vinculada a Nueva York, a Belmont Park y a Saratoga. Son nuestras pistas de casa. Esto es algo muy especial".

También fue una jornada histórica para DeVaux, que se convirtió en la primera entrenadora en ganar dos pruebas de la Triple Corona y apenas la segunda mujer en la historia en conquistar el Belmont Stakes.

Lejos de lamentar la decisión de haber evitado el Preakness, la profesional se mostró convencida de que el descanso fue fundamental.

"Tomamos la decisión correcta. No creo que hoy hubiéramos tenido el mismo caballo si hubiera corrido dos semanas después del Derby", explicó. "Cada ejemplar es diferente y él necesitaba tiempo para seguir creciendo".

La gran pregunta ahora es qué viene después.

Según adelantó Cherie DeVaux, el gran objetivo del verano será el Travers Stakes (G1), la carrera más importante de Saratoga para los 3 años (históricamente, claro). Y después de lo ocurrido en el Derby y el Belmont, cuesta imaginar que Golden Tempo vuelva a ser subestimado. Por supuesto, el Classic (G1) de la Breeders' Cup podría coronar su campaña.

Porque si algo dejó claro este sábado es que ya no necesita excusas, desarrollos favorables ni explicaciones. Simplemente es el mejor tres años de los Estados Unidos.



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