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Gordianus: el Derby Winner que prepara su gran regreso

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 15 minutos
  • 4 Min. de lectura

El hijo de Señor Candy ya trabaja con miras a su reprise, que podría darse en el Gran Premio de Honor (G1); en una entrevista con Turf Diario, Hugo Pérez, su entrenador, cuenta cómo se viene preparando y que el gran objetivo es el Gran Premio República Argentina



Por Diego H. Mitagstein

En el turf de antes, entre madrugadas de frío y cronómetros en mano, el respeto por el ganador del Gran Premio Nacional (G1) era sagrado. Para Hugo Pérez, ese uruguayo de generosa locuacidad y que se doctoró hace tiempo en el arte de preparar fondistas, la máxima sigue vigente: el Crack del Año es el dueño del Derby. Y hoy, ese cetro le pertenece a Gordianus, el potrillo que paralizó los corazones en la arena de Palermo y que, tras un paréntesis obligado por las circunstancias, ya afila los cascos para la vuelta.

La historia reciente cuenta que, tras su consagración en los 2500 metros del Nacional, el camino lógico era el Gran Premio Carlos Pellegrini (G1). Sin embargo, la hípica tiene esos vericuetos administrativos que a veces chocan con la sensibilidad del cuidador. "La idea después del Nacional era correr el Pellegrini, pero yo necesitabas la cancha un día determinado, más o menos dos días, pero no me la dieron. Al no poder trabajar de la forma en que queríamos, pensamos también en el Ramírez. Pero el viaje a Uruguay siempre es engorroso; eso lo conozco bien y lo sufrí, y me decidió a no correrlo tampoco", explica Pérez con franqueza, sin ganas de improvisar con un caballo de semejante magnitud.

Ante la negativa de las condiciones ideales para correr en el pasto de San Isidro, el profesional optó por la sabiduría del campo. Gordianus fue enviado al Haras Carampangue, bajo el cuidado de Ignacio Pavlovsky (h). "Le pedí a Nachito que me lo tuviera en el box, en el piquete del padrillo. Le daban todos los días una vuelta al trote en la cancha, y después me lo soltaba al piquete una hora o dos. La verdad es que volvió bárbaro, fue completamente sano. Simplemente dije 'vamos a aliviarlo un poco', porque el objetivo pasa a ser el República Argentina", confiesa el preparador.

El calendario marca el 1 de mayo como el día D. Es una fecha que a Hugo Pérez le trae recuerdos imborrables, pues en 1999 inscribió su nombre en la historia de esa carrera con el recordado Desirable (Equalize). "Si pudiese correr una antes -el Honor (G1)- sería lo ideal, pero eso lo va a decir el caballo. Los tiempos de los caballos hay que respetarlos", sostiene el cuidador. Aunque hoy la distancia se haya acortado a los 2000 metros, la nostalgia por el fondo sigue intacta: "A mí me gustaría que el República Argentina fuese como cuando lo gané yo, de 2500 metros, pero no es. Así que vamos a intentar que llegue lo mejor posible".

El proceso de puesta a punto ya está en marcha. El defensor de las sedas del Stud El Olimppo ya registra trabajos de 1000 metros y partidas suaves. El libreto de Pérez es innegociable: "Es un caballo que lo trabajo suave. El Nacional lo ganó con una partida de 1000 metros en 1m6s, de segunda vuelta, y la pasada fue de 2m53s o 2m54s para los 2500 metros. Sé que es un caballo de trabajar suave, de mucho vareo y poca intensidad. Ganó 1400 debutando, pero su fuerte es el fondo, no va a tener problema para adaptarse a los 2000 metros.

Pero hay más en el horizonte: el desafío del césped sigue pendiente para las Estrellas. "Vamos a tener que solicitar con tiempo la cancha de pasto para despejar esa incógnita de si el caballo anda igual en el pasto que en la arena, ya pensando más lejos", cuenta Pérez.

La del Pellegrini es una espina que le quedó clavada al profesional: "Recuerdo que cuando Juan Carlos Maldotti ganó el Pellegrini pidió la cancha y le dieron pasada. Yo también corrí el Pellegrini muchas veces y siempre te dan la cancha si no corrieron antes en el pasto. Esta vez la daban en una condición que al caballo no le servía, y lamentablemente nos quedamos sin el mejor representante de la generación para enfrentar a los adultos y a los brasileños", sentencia el entrenador, que no oculta su visión sobre la jerarquía del crack.

"El Derby Winner es el Derby Winner en todas partes del mundo. Hoy la gente opina que el crack es el que corre 1200 o 2000, pero así aprendí yo de niño: el crack del año siempre es el ganador del Nacional. Después tienen que verse a lo largo de las campañas; grandes caballos le han ganado al crack y han perdido con el crack. Congreve le ganó a Coples. En Uruguay decían que los cuidadores se recibían de tales cuando ganaban en 2500 metros", concluye el hombre que hoy tiene la responsabilidad de devolver a la pista al mejor potrillo de la temporada.

Hugo Pérez defiende la estirpe de su pupilo frente a las modas de las encuestas. Para él, no hay discusión sobre quién fue el mejor de 2025. "El Derby Winner es el Derby Winner", reitera.

Con el regreso de Gordianus, el turf argentino recuperará a una de sus figuras centrales. En las manos de un hombre que respeta los tiempos y que, como buen exponente de la escuela oriental, sabe que un cuidador se recibe de tal cuando domina la larga distancia, el campeón se prepara para demostrar que su corona no fue obra de la casualidad, sino el inicio de todo.

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