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Gunakali dejó de prometer y ahora manda entre las potrancas del césped

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 11 horas
3 min de lectura

La reservada de La Providencia dominó de punta a punta el Gran Premio Enrique Acebal (G1), por 4 cuerpos y en formidables 1m58s69; Carlos Daniel Etchechoury completó un doblete de máxima escala



De ser una perdedora con pretensiones clásicas a convertirse en una de las principales referencias de su generación. Ese fue el camino que recorrió Gunakali (King Guillermo), y que encontró su punto más alto este sábado en el Hipódromo de San Isidro, donde conquistó de punta a punta el Gran Premio Enrique Acebal (G1-2000 m, césped), la gran consagración para las potrancas de 3 años en la superficie y escala final hacia el Gran Premio Copa de Plata (G1).

La defensora de La Providencia no necesitó esconder su juego. Con Martín Valle estrenándose en sus riendas en reemplazo de Eduardo Ortega Pavón, saltó rápidamente al comando y desde allí fue construyendo una victoria tan sólida como impactante. Marcó parciales de 24s95/100, 48s90/100, 1m12s30/100 y 1m35s95/100, sin perder jamás el control, y cuando sus adversarias intentaron acercarse en la recta, respondió con una aceleración que terminó por abrir diferencias definitivas.

Fueron 4 cuerpos sobre Deep Feeling (Seahenge), que también dejó una imagen valiosa en su primera experiencia sobre 2000 metros, luego de superar a las yeguas mayores en el Clásico Carlos P. Rodríguez (G2). Otro cuerpo más atrás quedó Justa Promesa (Fortify), mientras que Aspen Beach (Gouverneur Morris) ocupó la cuarta posición. El reloj, con sus extraordinarios 1m58s69/100, aportó otro dato para dimensionar la actuación.

Mucho menos de lo esperado ofreció Look At To Me (Dabster). La favorita, ganadora de la Polla de Potrancas (G1) de Palermo y reciente escolta de Róbate un Beso (Uncle Chuck) en el Selección (G1), nunca se sintió cómoda en su estreno sobre el césped. Terminó undécima, a más de 12 cuerpos, dejando claro que el cambio de superficie no produjo el resultado imaginado. La derrota no borra su jerarquía, aunque sí abre un nuevo panorama entre las potrancas.

El crecimiento de Gunakali había sido constante. Debutó segunda en el Juan Salvador Boucau, fue tercera en el Gran Premio de Potrancas (G1) y escoltó a Keratea (Hi Happy) en el Francisco J. Beazley (G2), todo sin haber logrado todavía su primer triunfo. Recién el 3 de octubre rompió el maleficio con una exhibición de 10 cuerpos entre perdedoras, también sobre los 2000 metros del césped. Poco más de un mes después, la potranca que parecía estar siempre cerca dio el salto definitivo.

El éxito aportó además otro capítulo a la tarde excepcional de Carlos Daniel Etchechoury, que completó su doblete de G1 junto con Honest Boy (Heliostatic) en la Copa de Oro. La paciencia del entrenador encontró una recompensa enorme en una potranca que supo esperar su momento y ahora luce en plenitud.

También hubo festejo en el haras. Gunakali es la primera ganadora de G1 de King Guillermo, hijo de Uncle Mo que está ofreciendo sus primeros productos en pista y que sirve en el Haras La Pasión. Su madre, Guinness (Exchange Rate), ya había producido a Guiltless (Full Mast), vencedora de los clásicos Juan S. Boucau y Farnesio y varias veces placé de grupo.

El respaldo materno es extraordinario: su cuarta madre, Griffe de Paris (Telescópico), es uno de los grandes pilares de La Providencia, con una descendencia de la que surgieron nombres como Genereux (French Deputy), Global Hunter (Jade Hunter), Ollagua (Pure Prize), Grezzo (Hi Happy) y Greta G. (Exchange Rate). Una familia acostumbrada a los grandes días que ahora suma una nueva protagonista. Y con la Copa de Plata en el horizonte, Gunakali dejó un mensaje difícil de ignorar.



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