Into Mischief: su séptima estadística seguida lo pone a la par de Bold Ruler
- Turf Diario

- 14 ene
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El crack que sirve en Spendthrift Farm igualó el mítico récord del histórico reproductor de Claiborne Farm

Por Horacio Alvarez
El cierre de cada temporada hípica suele ser un ejercicio de balance, pero lo que ocurrió al caer el telón de 2025 trasciende la estadística fría. Para Into Mischief, el líder absoluto de Spendthrift Farm, el 31 de diciembre no fue solo una fecha en el calendario, sino el pasaporte a la inmortalidad deportiva. Al coronarse por séptima vez consecutiva como el padrillo líder en los Estados Unidos, el hijo de Harlan’s Holiday (que pasó por la Argentina y con singular éxito) logró lo que parecía imposible: alcanzar la marca del mítico Bold Ruler (Nasrullah), el monarca de Claiborne Farm que gobernó la hípica de los sesenta.
Hablar de siete estadísticas seguidas es hablar de una hegemonía que define una época. Bold Ruler lo hizo entre 1963 y 1969. Y aunque el padre de Secretariat luego sumaría un octavo título, la sensación en el ambiente es que Into Mischief tiene el combustible necesario para que en 2026 la cuenta siga de largo. Pero, ¿es comparable un reinado con el otro?
El hombre contra la máquina
La comparación nos obliga a poner los pies sobre la tierra. Lo de Into Mischief es el triunfo de la era industrial. Sus 451 corredores en una sola temporada son un abismo frente a las camadas de Bold Ruler, que rara vez superaban los 30 hijos por año. Sin embargo, hay un romanticismo que los une: ambos llegaron a la cima rompiendo moldes. Mientras que las yeguas debían "ganarse el derecho" de entrar a la gatera de Bold Ruler, Into Mischief tuvo que escalar desde el barro. Sus primeras generaciones fueron escuetas y fue su propia furia genética la que obligó a B. Wayne Hughes a inventar nuevos modelos comerciales para darle el lugar que el caballo reclamaba.
Hoy, a sus 20 años y con un servicio de US$ 250.000, el zaino sigue siendo un reloj. En 2025, sus hijos generaron más de US$ 32.500.000. Para tener una dimensión: le sacó más de 8,5 millones de dólares de ventaja a su escolta, Not This Time (Giant's Causeway). Aun si le quitáramos los US$ 5,7 millones que aportó su figura Sovereignty, el resultado habría sido el mismo. Es, sencillamente, un semental que no tiene techo.
El asedio de la nueva guardia
Pero no todo es mirar hacia arriba. Por primera vez, el segundo lugar del podio fue una batalla encarnizada entre dos nombres que ya piden pista para el recambio: Not This Time (Giant’s Causeway) y Gun Runner (Candy Ride).
Lo de Not This Time empieza a ser preocupante para sus rivales. No solo por la efectividad (lideró el rubro de ganancias por corredor), sino por su versatilidad. Que el 53 % de su producción haya sido en el pasto abre una puerta que pocos padrillos americanos logran cruzar con éxito: la de la influencia global. Por su parte, Gun Runner sigue siendo el elegido; con camadas más cortas y un precio de salto que no para de subir, la estrella de Three Chimneys Farm es el que más se acerca al concepto clásico de calidad por sobre cantidad.
Herencias y renovaciones
En el plano de los precoces, Spendthrift parece haber encontrado en Yaupon (Uncle Mo) al heredero de su modelo de gestión. El zaino arrasó en la estadística de Freshman Sires, confirmando que la velocidad sigue siendo la moneda de curso legal en los Estados Unidos.
Y mientras la sangre joven empuja, el respeto se queda con los veteranos. Tapit (Pulpit), que ya camina hacia sus 25 años, recuperó el cetro como abuelo materno. Es el último de los mohicanos en una lista de abuelos donde reinan leyendas ya desaparecidas como Street Cry (Machiavellian), Bernardini (A.P. Indy) o Distorted Humor (Forty Niner). Ver a las hijas de Tapit producir 13 ganadores de grado en un año es el recordatorio de que la clase, a diferencia de las modas, no tiene fecha de vencimiento.
Into Mischief ya no solo compite contra los caballos de su tiempo. Ahora su rival es la historia. Empatado con Bold Ruler, el 2026 asoma como el año en que el "obrero" que se hizo rey podría quedarse con el trono absoluto del turf moderno.
Si consigue ganar la estadística -y es probable que así suceda- superará un umbral único, que muchos veían inalcanzable... Hasta Into Mischief, claro...





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