Jenny Wiley abierta: Brown busca recuperar el trono ante el avance de Brendan Walsh
- Turf Diario

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Dynamic Pricing y Segesta son las cartas del líder del césped en los Estados Unidos, ante Lush Lips y Expensive Queen

LEXINGTON, Kentucky (Especial para Turf Diario).- Lo ocurrido el año pasado en el Jenny Wiley Stakes (G1) fue, cuanto menos, una anomalía en la matriz. Chad Brown, el indiscutido monarca de las pistas de grama en el Norte, vio interrumpida una hegemonía que lo había llevado a ganar 3 ediciones consecutivas y 7 de las últimas 10. Aquella tarde, la suerte le fue esquiva: Excellent Truth (Cotai Glory) escoltó desde apenas medio cuerpo a Choisya (Night of Thunder), tras sufrir tropiezos en plena recta que, a ojos de muchos, le costaron la victoria.
Este sábado, sobre los 1700 metros de la icónica alfombra verde de Keeneland, la historia llega con un matiz inédito. Brown, que lideró las estadísticas de triunfos clásicos en césped en el norte desde 2014, desembarca en el compromiso con una estadística que inquieta: tras 11 intentos en lo que va del año, todavía no ha logrado visitar el círculo de vencedores en un stakes sobre grama. Un dato atípico para quien, a esta altura en años anteriores, solía totalizar 4 ó 5 fotos de ese calibre.
Sin embargo, el Rey del Pasto no se rinde y pone en cancha una yunta de fuste: Segesta (Ghostzapper) y Dynamic Pricing (Night of Thunder).
Para recuperar su trono, Brown deberá doblegar a un Brendan Walsh que atraviesa un presente volcánico. Walsh lidera el rubro con 8 victorias clásicas en el césped este año, y llega al Jenny Wiley con dos cartas de altísimo voltaje: Lush Lips (Ten Sovereigns) y Expensive Queen (Lope de Vega).
Lush Lips es, por peso propio, la yegua a vencer. Adquirida en 3,7 millones de dólares por el Dixiana Farm, ha devuelto cada centavo con actuaciones de lujo. Tras consagrarse en el QE II Challenge Cup (G1) en este mismo escenario, viene de un triunfo categórico en el Honey Fox (G3), donde registró un remate de vértigo: 21s90/100 para los úlitmos 400 metros final cercano a los 10s75/100. Walsh logró transformarla: de aquella puntera que se diluía en Irlanda a esta atropelladora implacable que hoy domina el mediofondo estadounidense.
Por su parte, Expensive Queen -otra importada del Trébol- busca su consagración definitiva. Superados los problemas de cascos y aquel infortunio en las gateras del Gamely (G1), llega con dos impactos consecutivos en gran estilo, apoyada en el rigor de Luis Sáez desde la puerta 1.
Chad Brown confía en que la racha se corte el sábado. Segesta, que viene de cerrar su 2025 con un triunfo consagratorio en el Matriarch (G1), es su principal esperanza, a pesar de tener que lidiar con el incómodo carril externo (el 10). "Es una yegua de calidad superior y está trabajando de forma excelente", advirtió el preparador.
La otra ficha, Dynamic Pricing, podría verse beneficiada si las nubes cumplen su promesa y descargan algo de agua sobre Lexington. La ganadora del Just a Game (G1) es una especialista en canchas blandas, y Brown espera que el descanso tras su pálida actuación en el First Lady (G1) le haya devuelto su mejor versión.
La nómina no se agota en los dos colosos del entrenamiento. Destino d’Oro (Bolt d'Oro), de Brad Cox, llega tras una victoria heroica en el Hillsborough, donde parecía descartada a falta de tres furlongs y terminó imponiendo condiciones. Asimismo, la presencia de Aussie Girl (Straspangledbanner) garantiza un trámite movido; la zaina cumplirá su última actuación antes de pasar a la reproducción y promete vender cara su derrota marcando el camino.
El escenario está listo. Entre la urgencia de Chad Brown por recuperar el terreno perdido y el presente arrollador de Brendan Walsh, el Jenny Wiley promete ser, una vez más, una oda al turf de alta escuela.





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