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Jim Crowley anunció su retiro y buscará abrir una nueva etapa como entrenador

  • Foto del escritor: Diego Mitagstein
    Diego Mitagstein
  • hace 3 días
  • 3 min de lectura

El campeón de jockeys de Gran Bretaña en 2016 y figura histórica de Shadwell pone fin a una extraordinaria campaña tras no lograr recuperarse de las graves lesiones sufridas el año pasado en York. Sueña ahora con repetir desde el entrenamiento el éxito que alcanzó en las pistas



SUSSEX, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- Una de las trayectorias más destacadas del turf europeo llegó oficialmente a su fin. Jim Crowley, campeón de jockeys británico en 2016 y protagonista de algunos de los mayores éxitos de Shadwell, anunció este viernes su retiro definitivo de la actividad, al no poder recuperarse completamente de las graves lesiones sufridas en la caída que protagonizó en York durante septiembre del año pasado.

A los 48 años, el jinete británico entendió que ya no podrá regresar al nivel físico que exige la alta competencia y decidió cerrar una campaña que lo vio convertirse en uno de los mejores pilotos de su generación.

"Tuve una carrera increíble. Pasar del salto al plano y conseguir todo lo que logré fue algo que jamás imaginé. Monté grandes caballos y viví días con los que solo podía soñar", expresó Crowley.

Su camino comenzó sobre obstáculos, aunque el verdadero despegue llegó tras dedicarse exclusivamente a las carreras de liso. Su primer triunfo de grupo llegó en 2006 con Hawridge Prince (Polar Falcon), en la Jockey Club Cup (G3), mientras que el estreno en el máximo nivel se produjo cinco años después cuando condujo a Prohibit (Oasis Dream) al éxito en el entonces King's Stand Stakes (G1) de Royal Ascot.

El gran salto de su carrera llegó en 2016. Ese año conquistó el campeonato de jockeys británico y poco después fue elegido como jinete oficial de Shadwell, una sociedad que le permitió montar a varias de las máximas figuras del turf internacional.

Entre ellas sobresale Baaeed (Sea the Stars), considerado por muchos el mejor millero europeo desde Baaeed(Galileo), además del extraordinario velocista Battaash (Dark Angel), referencia absoluta de las pruebas sobre 1000 metros durante varias temporadas.

También brilló junto a nombres como Mostahdaf (Frankel), Anmaat (Awtaad), Hukum (Sea the Stars), Mohaather (Showcasing), Ulysses (Galileo) y Minzaal (Mehmas), mientras que durante los inviernos sumó importantes conquistas en Dubai representando los tradicionales colores de la familia Maktoum.

Sin embargo, todo cambió tras la fuerte caída sufrida en York. Luego de múltiples intervenciones quirúrgicas en la pelvis y las piernas, Crowley comprendió que su cuerpo no volvería a responder como necesitaba.

"Es una pena que el accidente en York haya terminado así, porque nunca pude recuperar el nivel físico necesario para volver a competir", explicó.

El anuncio llegó simbólicamente en Goodwood, escenario muy especial para el jockey. "Es lindo retirarme aquí. Es mi hipódromo de casa y viví muchísimos grandes momentos."

Lejos de abandonar el turf, Crowley ya tiene definido cuál será su próximo desafío: convertirse en entrenador: "Siempre quise entrenar caballos y siento que llegó el momento indicado. Ya completé todos los módulos necesarios y solo me resta solicitar la licencia. Ahora quiero visitar distintos establecimientos, aprender junto a otros entrenadores y poner en marcha mi propia operación durante el invierno para comenzar la próxima temporada."

Al mirar hacia atrás, las imágenes que más lo emocionan tienen un protagonista indiscutido: "Baaeed fue el mejor caballo que monté. Ganar el Queen Elizabeth II Stakes (G1) y luego verlo dominar el Juddmonte International (G1) sobre 2000 metros fueron días inolvidables", recordó.

Aunque inmediatamente amplió la lista de nombres imborrables: "También estuvo Battaash, por lejos el mejor sprinter; Anmaat, Mostahdaf, Hukum, que siempre fue uno de mis favoritos; Ulysses, Minzaal... tuve muchísima suerte con los caballos que me tocaron."

Entre los recuerdos más especiales también ubicó el día en que se consagró campeón de jockeys y aquella inolvidable jornada del British Champions Day, cuando consiguió un triplete de grupo encabezado por la victoria de Baaeed frente a Palace Pier (Kingman).

Con casi dos décadas compitiendo al máximo nivel, miles de triunfos y una colección de caballos excepcionales bajo sus riendas, Jim Crowley baja definitivamente del sillín. Pero su historia en el turf está lejos de terminar: ahora comenzará el desafío de construir, desde el otro lado de la pista, una segunda carrera tan exitosa como la primera.

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