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José Mastellone, empresario, pero, por sobre todas las cosas, burrero

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 2 horas
  • 2 Min. de lectura

El reconocido propietario, ex propietario de La Serenísima, disfrutó del turf y de muchísimos caballos emblemáticos; Fort de France, Babor, Octante, El Moisés, For the Top llenaron de copas su vitrina


José Mastellone (centro), tras ganar el Nacional de 2018 con For the Top / HAPSA
José Mastellone (centro), tras ganar el Nacional de 2018 con For the Top / HAPSA

A tal punto José Mastellone era un amante de los caballos de carrera y de las carreras de caballos que cuando los medios masivos de comunicación informaron sobre su fallecimiento, en casi todas las notas utilizaron una foto que se le tomó durante una entrega de premios en el Hipódromo Argentino de Palermo.

Casi como un guiño del destino, apenas unas semanas después de que La Serenísima, la empresa láctea más tradicional del país y que por casi 100 años perteneció a su familia, cambiara de manos, José partió, y la hípica nacional perdió uno de los propietarios más grandes de todos los tiempos.

Con su Stud S. de B. -también sus caballos corrieron para De Más de Dos y para Campito A.- se cansó de abrazar la gloria en las principales pistas del país, haciendo yunta con Arnaldo Campos, su socio de toda la vida, el popular Campito.

Por décadas los colores negro, amarillo y rojo fueron un símbolo, aunque luego los cambió por los que se vieron hasta hace poco: rojo y blanco, en una modificación que decidió después de ver la película Seabiscuit.

Quizás el mejor ejemplar que pudo disfrutar Mastellone fue Fort de France, un verdadero fenómeno y que lució los colores del Stud De Más de Dos, allá por inicios de los '80. Con Marina Lezcano en sus riendas, el hijo de Kasteel fue Campeón 2 y 3 Años de su generación, marcó récord para los 1500 metros de arena y los 2000 metros de césped y ganó los grandes premios Jockey Club (G1), Montevideo (G1) y Chevalier (G1), además de llegar segundo en la Polla de Potrillos (G1) y tercero en el San Martín.

En las épocas de oro del turf argentino consiguió otras notables conquistas con iconos como Babor (Dancing Moss), que ganó los grandes premios República Argentina (G1), de Honor (G1) y Copa de Oro (G1); Oversea (Salt Marsh) , también titular del República Argentina; o el entreñable Octante (Babor), que se impuso en el Gran Premio José Pedro Ramírez (G1) de Maroñas, en Uruguay, y fue segundo en el Gran Premio Latinoamericano (G1) de 1989 en La Plata, cayendo ahí nomás con Savage Toss (Egg Toss),

En tiempos más cercanos, Mastellone ganó los grandes premios Polla de Potrillos y Nacional (G1) en 2014 con El Moisés (Manipulator); el Gran Premio Nacional nuevamente, con For the Top (Equal Stripes), en 2018; los grandes premios 2000 Guineas (G1) y Jockey Club de 2007 con Indio Glorioso (Honour and Glory); el Gran Premio Estrellas Juvenile (G1) de 2007 con Mach Glory (Honour and Glory), solo por recordar algunos.

Hacía tiempo ya que no se lo veía a José Mastellone por los hipódromos, allí donde por muchos años se sintió como en su casa. Vaya el recuerdo entonces para un hombre que le rindió pleitesía al deporte. Y que se llenó de copas con sus caballos.

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