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Juan Saldivia volvió a hacer doblete en las Pollas y vivió otra tarde soñada

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 9 horas
  • 5 min de lectura

El líder de la estadística de entrenadores en Palermo repitió la hazaña que había conseguido en 2021, ahora con Fletcher y Look At To Me. Cumpliendo una suspensión de un mes, que finalizará el 12 de septiembre, siguió las carreras desde el stud junto con Martín Garrido, uno de sus colaboradores, y todo su equipo. Roberto Pellegatta fue el encargado de presentar oficialmente a ambos ganadores



Por Diego H. Mitagstein

Juan Saldivia debió vivir desde lejos una de las jornadas más importantes de su todavía joven y extraordinaria carrera como entrenador. No pudo estar en Palermo, en el lugar donde es líder de la estadística y donde sus caballos volvieron a hacerlo gigante. Pero desde el stud, acompañado por Martín Garrido, uno de sus principales colaboradores, y por la gente de la caballeriza, disfrutó de un sábado inolvidable: Look At To Me (Dabster) y Fletcher (Gershwin) se quedaron con los grandes premios Polla de Potrancas (G1) y Polla de Potrillos (G1), respectivamente.

Saldivia cumple una sanción leve de un mes, que terminará el próximo 12 de septiembre, y por eso ambos ejemplares fueron presentados por Roberto Pellegatta, su maestro, el hombre con el que creció profesionalmente y al que nunca deja de reconocerle buena parte de sus éxitos.

No fue la primera vez que el joven preparador consiguió ganar las dos Pollas durante una misma tarde. Ya lo había logrado en 2021, cuando Carta Embrujada  (Storm Embrujado) e Irwin (Seek Again) abrieron la Triple Corona con sendas victorias. Cinco años más tarde, volvió a firmar un doblete reservado para muy pocos.

“Trabajamos para ganar, y los dos llegaban espectacular. Pero, ya que se den y que se concreten las cosas, es otro tema. También esperaba una muy buena carrera de Mozo de Bar (Bodemeister) en el San Martín, y así fue, llegó segundo. Pero fue soñado lo que nos pasó, sí”, reconoce Saldivia, todavía disfrutando de una jornada perfecta.

Detrás de la contundente victoria de Look At To Me hubo un trabajo paciente, minucioso, tratando de encontrar la mejor versión de una potranca enorme, tanto por su físico como por sus condiciones.

“Con Look At To Me la clave estuvo en la preparación de la potranca, donde se la alivianó hasta pesar 12 kilos menos que en el Campos. En esa carrera venía estirada, sin responderle a Juan -Noriega, que la corrió en esa ocasión. Se trabajó para tenerla más ágil y me parece que fue lo que nos dio la diferencia para una carrera como la Polla, donde necesitás ritmo y final”.

Conseguir que la hija de Dabster llegara a la gran cita en su punto justo no fue sencillo. Su entrenador explicó con claridad todas las dificultades que debió superar el equipo para ponerla en ritmo y lograr que expresara su enorme potencial.

“La potranca no tuvo lesiones, pero costó siempre ponerla. Pesó 535 kilos, pero siempre demostraba servir. Pero, claro, vos le hacías un galope largo a semejante animal de 2 años y te quedaba contracturada, molesta. Entonces, había que parar, arrancar de vuelta. No fue fácil ponerla en ritmo. Es una vaca holando: si no la exigís, no le demostrás rigor, hace lo menos posible. Come mucho, y de ahí que sea tan destacado lo que hizo el equipo en todo este tiempo”.

La próxima estación para Look At To Me será el Gran Premio Selección (G1), sobre 2000 metros y un desafío diferente por la distancia.

“Pensando en el Selección calculo que no va a tener drama con la tendida, porque te ayuda”, anticipó Saldivia, confiado en que el aumento del recorrido no representará un inconveniente.

Si lo de la potranca tuvo enorme valor, Fletcher terminó de convertir la tarde en perfecta. El ganador del Clásico Miguel Cané (G2) cargaba con un favoritismo enorme y no sólo respondió, sino que volvió a imponerse con una autoridad que lo instaló definitivamente como una de las grandes figuras de la generación.

“Fletcher es una máquina. Desde que salieron a la redonda, todos pensaban lo mismo, porque daba 1,10. Pero tenía que ratificar la impresión que había dejado en el Cané, y así fue. El desarrollo fue más violento de lo que me esperaba, pero lo pudo manejar, demostrando lo que es. En la previa le dije a William -Pereyra, el jockey- que se cuidara en la largada, por la parte interna. Le recalqué que no nos pasara lo mismo que nos pasó en el Penna hace unos años con Ever Daddy (Daddy Long Legs), que fuimos a pelear y nos tocó perder. Por eso, cuando Buin fue adelante, lo dejó pasar; arriba se puso cómodo. Es muy educado, versátil, lo corrés donde querés. Largó y fue para adelante, y después se serenó y vino acompañando, de esos potrillos que a uno le gusta cuidar”.

Para Saldivia, lo producido por Fletcher confirmó una superioridad que ya había quedado expuesta en sus actuaciones anteriores.

“Fue muy superior. A la camada, sacando Colorado del Monte (Strategos) y en la arena, fue muy superior, ganando bien en Palermo y La Plata y dejando gran impresión”.

El vínculo con Fletcher comenzó mucho antes de sus victorias. Saldivia lo descubrió en la venta del Haras La Pasión, su criador, atraído por una familia materna que conocía perfectamente, y no dudó en recomendar su compra.

“Al potrillo lo elegimos en el remate de La Pasión, y ya había cuidado a una hermana, porque me encanta la familia materna. Lo iba a comprar, lo tenía decidido, y a Cacho Valenzuela le gustó y se lo quedó. A Roberto -Pellegatta, claro- no le gustaba mucho, porque es lomo corto y él prefiere otras cosas”, contó entre risas.

Más allá de aquella diferencia inicial de apreciación, Saldivia nunca olvida todo lo aprendido al lado de Pellegatta. Y quiso remarcarlo especialmente después de que fuera su maestro quien figurara como entrenador oficial de Fletcher y Look At To Me ante la sanción que le impidió presentarlos personalmente.

“Le agradezco siempre a Roberto porque lo que soy, lo conseguí gracias a él. Lo que él me inculcó, lo pongo en práctica ahora. Cualquier duda siempre lo llamo y él me da su pensamiento”, contó sobre Pellegatta.

Ahora llegará el momento de decidir si Fletcher continúa su camino en el Gran Premio Jockey Club (G1), sobre el césped de San Isidro. El único antecedente del potrillo en esa superficie, en el Juvenile (G1) de las Estrellas, no resultó positivo, aunque Saldivia entiende que aquella actuación tuvo una explicación.

“El día que falló en el pasto, no tuvo una buena suelta, que le dieron. Ahora estamos esperando a ver cómo queda, que aparentemente quedó bien. Estamos a un mes del Jockey Club y veremos cómo está la pista. Pero son épocas distintas, ahora la cancha se pone más dura”.

La posibilidad de ir por la Triple Corona está abierta. Para Saldivia significaría alcanzar uno de los grandes objetivos de su profesión, aunque sabe que el desafío recién comienza y que en este deporte nunca existen garantías.

“Como entrenador me encantaría conseguir ese logro, es un desafío. Fletcher te ayuda, pesó ahora 8 kilos más que en el Cané, es muy sano. Ojalá se dé, siempre está el temor de fracasar, fallar, pero con Cacho no tengo presión y es una ventaja. Es competitivo como yo. El tiempo dirá”.

Juan Saldivia es uno de los entrenadores jóvenes que levantan la bandera del turf nacional. Ya ganó carreras grandes, encabeza estadísticas y preparó caballos de primer nivel, pero lo del sábado tuvo un sabor distinto. Desde el stud, lejos de Palermo y junto con quienes trabajan a su lado todos los días, volvió a conseguir aquello que parecía irrepetible. Fletcher y Look At To Me le regalaron otro doblete en las Pollas. Y una tarde de esas que quedan para siempre.

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