Ka Ying Rising llegó a 19 triunfos al hilo tras ganar la Sprint Cup en Hong Kong
- Turf Diario

- hace 3 horas
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El fantástico velocista rompió el récord para los 1200 metros en Sha Tin por tercera vez marcando 1m7s12/100 y con128 libras

SHA TIN, Hong Kong (Especial para Turf Diario).- Hay momentos en los que el periodismo hípico se queda sin adjetivos y debe rendirse ante la dictadura de los números. Lo que hizo Ka Ying Rising este lunes en el césped de Sha Tin no fue ganar una carrera; fue una profanación a los libros de historia. El pupilo de David Hayes no solo estiró su racha a 19 victorias consecutivas, sino que detuvo las agujas en 1m7s12/100 para los 1200 metros, quebrando su propio récord por tercera vez y dejando la sensación de que, si Zac Purton no lo hubiera "puesto en punto muerto" en los 100 finales, la marca habría sido de otro planeta.
"Está allá arriba, entre sus mejores entregas", soltó un Purton casi anestesiado por la velocidad. Y no es para menos. El 5 años, hoy por hoy el caballo con el rating más alto del mundo en este 2026, se burló de un viento del sur que soplaba de frente en el inicio y de los 2 kilos y medio que le concedía a sus rivales. Fue un ejercicio de potencia pura: tras seguir de cerca a Stellar Express (XZoustar), clavó parciales de 10s75/100 y 10s72/100 entre los 800 y los 400, para luego rematar con un rush eléctrico de 10s45/100 que desparramó al lote como si fueran perdedores de 3 años.
La solvencia con la que el hijo de Shamexpress despachó por 4 1/4 cuerpos a Helios Express (Toronado) -que de ordinario no tiene nada- habla de un ejemplar que alcanzó la madurez total. Purton fue quirúrgico en su análisis: "Su aceleración hoy fue la mejor que le sentí hasta ahora". Verlo sacar casi 10 cuerpos de ventaja antes de que su jinete decidiera que ya era suficiente castigo para el resto, es la imagen que resume una campaña que ya cuenta con 20 triunfos sobre 22 salidas.
Para David Hayes, su entrenador, la gestión de este fenómeno es el punto más alto de una temporada que parece no tener techo. Tras haber destrozado los relojes en la Queen’s Silver Jubilee Cup (G1) sobre 1400 metros en febrero, Ka Ying Rising regresó a los 1200 metros para confirmar que su reino no tiene fronteras de distancia ni de rivales.
Lo de este lunes en la Sprint Cup (G2) fue la cuarta vez que el zaino establece un récord de pista en Sha Tin. En un turf tan competitivo y profesional como el de Hong Kong, donde los márgenes suelen ser estrechos, que un caballo gane 19 seguidas y siga bajando sus propios tiempos es un suceso que trasciende las fronteras de Oriente.
Ka Ying Rising ya no corre contra los demás; corre contra su propia sombra y contra la historia del turf mundial. Con el boleto picado para los grandes desafíos internacionales que restan en el calendario, el mundo hípico se pregunta hasta dónde llegará este vendaval de patas blancas. Por ahora, el reloj sigue siendo su mejor aliado y su víctima preferida. En Sha Tin, la corona tiene un solo dueño, y se llama Ka Ying Rising.





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