La familia O’Brien fue dueña absoluta de todos los G1 en The Curragh

Aidan celebró con la magnífica Sun Goddess en el Moyglare Stud Stakes y con Scandinavia en el Irish St. Leger; sus hijos Joseph y Donnacha completaron el pleno gracias a Folsom Blues y Comanche Brave

COUNTY KILDARE, Irlanda (Especial para Turf Diario).- El apellido O’Brien se adueñó por completo del domingo en The Curragh. Aidan, con Scandinavia (Justify) en el Irish St. Leger (G1) y la extraordinaria Sun Goddess (Sioux Nation) en el Moyglare Stud Stakes (G1); Joseph, mediante Folsom Blues (Blue Point) en el Vincent O’Brien National Stakes (G1); y Donnacha, apoyado en la velocidad de Comanche Brave (Wootton Bassett) en el Flying Five Stakes (G1), se repartieron todas las pruebas de máxima categoría.
La actuación más impactante llegó por cuenta de Sun Goddess, que volvió a ofrecer una exhibición fuera de lo común. La hija de Sioux Nation aplastó por 6 1/2 cuerpos a Green Empress (Saxon Warrior) en el Moyglare, bajo la conducción de Ryan Moore, confirmando que es una de las mejores potrancas de 2 años de Europa y, probablemente, una de las figuras más excitantes de toda la temporada.
Había algunas preguntas alrededor de su capacidad para rendir sobre los 1400 metros y en una pista algo más blanda de lo acostumbrado, pero las despejó con una facilidad asombrosa. Siempre cómoda y viajando con enorme naturalidad, cuando Moore le pidió acelerar se desprendió de sus cinco adversarias como si recién comenzara la carrera.
“Parece un fenómeno, ¿no? Todo lo que hizo fue extraordinario”, reconoció Aidan O’Brien, que alcanzó su duodécima victoria en el Moyglare. El entrenador había revelado poco antes que una infección leve venía afectando el rendimiento de algunos ejemplares de Ballydoyle, aunque Sun Goddess no dio la menor señal de padecer ese problema.
Ganadora ante los machos en el Phoenix Stakes (G1) y luego amplia vencedora en una valiosa carrera de ventas de Goffs en York, la potranca afrontó aquí su séptima presentación desde mayo y volvió a responder como si el desgaste no existiera. Incluso podría reaparecer dentro de dos semanas en el Cheveley Park Stakes (G1), pues, según explicó su preparador, sale de sus compromisos como si apenas hubiera corrido.
Su victoria también le aseguró un lugar con gastos pagos en el Breeders’ Cup Juvenile Fillies Turf (G1), previsto para el 30 de octubre en Keeneland, aunque su futuro inmediato quedará sujeto a cómo evolucione. Por tamaño, fortaleza y físico, en Ballydoyle imaginan que todavía puede ser mucho mejor a los 3 años.
La línea del Phoenix Stakes recibió otra enorme valorización en el Vincent O’Brien National Stakes, donde Folsom Blues, que había escoltado a Sun Goddess en aquella oportunidad, arrasó por 6 cuerpos y encabezó el uno-dos de Joseph O’Brien, delante de Monogram (Kingman).
Con Joey Sheridan esperando cerca del fondo, el hijo de Blue Point comenzó a avanzar con una acción arrolladora a 400 metros del disco. Su jockey tuvo que demorar cuanto pudo el momento de lanzarlo definitivamente, pero, cuando encontró el camino libre, pasó de largo a Florida Bay (Mehmas) y Trean (Bayside Boy) y resolvió la historia en apenas unos saltos.
“Siempre tuvimos una gran opinión sobre él”, aseguró Joseph, que consiguió su cuarta victoria en el National Stakes después de las alcanzadas con Thunder Moon (Night of Thunder), Al Riffa (Wootton Bassett) y Scorthy Champ (Mehmas(. El Dewhurst Stakes (G1) aparece como la escala más lógica para el potrillo, aunque también existe la posibilidad de viajar a los Estados Unidos, pues quedó clasificado automáticamente para el Breeders’ Cup Juvenile Turf (G1).
También dejó una impresión excelente Monogram, que apenas realizaba su segunda salida. Todavía verde y lento al abandonar las gateras, recién encontró su mejor ritmo en el tramo decisivo y avanzó con fuerza para completar la exacta del entrenador. El Prix Jean-Luc Lagardère (G1) y el propio Dewhurst aparecen entre sus opciones.
La potencia de los O’Brien continuó en el Flying Five Stakes, donde Comanche Brave ratificó su condición de gran velocista. El pupilo de Donnacha O’Brien, reciente ganador de la July Cup (G1) en Newmarket, debió esperar por un hueco, pero, apenas lo encontró en el último furlong, aceleró con enorme autoridad para superar a American Affair (Washington DC).
Fue el primer triunfo de G1 en Irlanda para Billy Loughnane, que mantuvo la calma cuando el favorito parecía encerrado y aprovechó la primera oportunidad para salir. Ya libre, Comanche Brave definió la prueba sin esfuerzo aparente y demostró que sus mejores condiciones se expresan sobre los 1000 metros.
“Lo hizo muy bien, es un caballo muy rápido”, resumió Donnacha, encantado con la evolución de un caballo que se hace más rápido con el paso del tiempo. El Breeders’ Cup Turf Sprint (G1) está ahora claramente en consideración, aunque su campaña internacional también podría incluir nuevos viajes durante el invierno. Además, existe la posibilidad de que continúe en entrenamiento la próxima temporada.
Pequeño, fuerte y dueño de una acción explosiva, Comanche Brave ya suma dos victorias de G1 y también obtuvo su boleto con gastos pagos hacia Keeneland. Su éxito sirvió, además, como desquite para el menor de los O’Brien después de la desafortunada carrera de A Boy Named Susie (Starspangledbanner) en el Irish Champion Stakes.
El Irish Champions Festival terminó, así, bajo un dominio familiar pocas veces visto. Aidan O’Brien se quedó con las dos grandes pruebas de fondo y para juveniles mediante Scandinavia y Sun Goddess; Joseph presentó al brillante Folsom Blues; y Donnacha aportó la velocidad de Comanche Brave. Padre e hijos, cuatro G1 y un domingo absolutamente perfecto en The Curragh.





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