Scandinavia también sabe ganar cuando todo cuesta un poco más

El notable hijo de Justify necesitó trabajar para doblegar a Queenstown en el Irish St Leger (G1), pero extendió a 8 su serie de triunfos consecutivos. Aidan O’Brien analiza darle descanso hasta la Gold Cup 2027

COUNTY KILDARE, Irlanda (Especial para Turf Diario).- Las grandes campañas también se construyen con victorias de esas en las que sobra esfuerzo y falta brillo. Scandinavia estuvo bastante lejos de ofrecer este domingo en el Irish St Leger (G1-2800 m) la imagen demoledora de sus últimas actuaciones, pero encontró la manera de imponerse y extendió a 8 su extraordinaria serie de triunfos consecutivos.
Ryan Moore tuvo que trabajar bastante más de lo esperado sobre el hijo de Justify, que tardó una eternidad en quebrar la resistencia de su compañero Queenstown (Galileo) y hasta tuvo por algunos instantes la amenaza de Jan Brueghel (Galileo), otro de los representantes de Ballydoyle.
Al final, Scandinavia terminó haciendo pesar su enorme resistencia y cruzó el disco con 2 cuerpos de ventaja sobre Queenstown, mientras Jan Brueghel quedó tercero a otros 3/4 de cuerpo.
No fue una demostración. Tampoco necesitaba serlo. La victoria significó la quinta de Scandinavia durante 2026 y la octava consecutiva dentro de una serie que comenzó a tomar dimensiones enormes. Además, completó una particular combinación de St Leger (G1), pues doce meses atrás se había quedado con el Classic de Doncaster y ahora agregó su versión irlandesa, abierta también a los caballos mayores.
Su temporada viene siendo excepcional. Scandinavia superó con coraje a Trawlerman (Golden Horn) en la Gold Cup (G1) de Royal Ascot y volvió a encontrarlo posteriormente en la Goodwood Cup (G1), donde directamente lo demolió por 8 1/2 cuerpos, provocando incluso que su veterano rival fuera retirado de las pistas.
Aquella versión explosiva no apareció esta vez en The Curragh.
Queenstown hizo la punta y se defendió muchísimo cuando Scandinavia fue a buscarlo. Moore parecía tener siempre controlada la situación, aunque recién entrando en los últimos 200 metros consiguió que su conducido terminara de imponer condiciones.
El jockey incluso asumió parte de la responsabilidad por la trabajosa resolución. “Siempre estuve muy conforme con él y probablemente debería haberle pedido el esfuerzo un poco antes. Se me quedó algo dormido, pero es un fondista muy serio”, explicó Moore, que ganó el Irish St Leger por quinta vez en las últimas diez ediciones.
La actuación también debe leerse dentro de un contexto particular para Ballydoyle. Horas antes, Aidan O’Brien había reconocido que varios integrantes de su poderoso plantel vienen luchando contra una infección de bajo grado, posible explicación para cierta irregularidad que mostró la caballeriza después de un comienzo de temporada formidable y de un Royal Ascot especialmente productivo.
Scandinavia, sin embargo, nunca dejó de responder.
“Es un gran caballo. Tiene una cantidad increíble de resistencia y puede sostener una velocidad alta durante muchísimo tiempo”, explicó O’Brien, que alcanzó su octava victoria en el Irish St Leger.
El entrenador también señaló que el terreno probablemente estuviera tan blando como Scandinavia puede tolerar. Por su enorme acción, considera que las superficies firmes potencian considerablemente sus virtudes.
Ese factor puede resultar decisivo para determinar qué ocurrirá con él durante el resto del año.
El Prix du Cadran (G1) aparece naturalmente entre las posibilidades, al igual que la Long Distance Cup (G1) de Ascot, pero O’Brien dejó abierta una alternativa bastante diferente: dar por terminada su temporada y reservarlo directamente para la Gold Cup de Royal Ascot de 2027.
“No quiero abusar de él. Es un caballo hecho para la Gold Cup, flota sobre terreno firme y tuvo un año exigente. Lo entrené muy fuerte para Ascot”, explicó.
La idea permitiría además repartir objetivos entre los tres primeros del Irish St Leger. Queenstown podría dirigirse hacia el Cadran, donde su adaptación a terrenos pesados sería una ventaja, mientras Jan Brueghel tendría como alternativa la carrera sobre 3200 metros de Ascot.
Este último, ganador del St Leger de Doncaster en 2024, reaparecía después de tres meses y dejó una actuación alentadora tras haber atravesado problemas de salud.
El cierre del domingo también dejó otra demostración del poder de la familia O’Brien. Aidan ganó 2 de los 4 G1 disputados en Curragh, mientras sus hijos Joseph y Donnacha se repartieron los otros dos; el primero, además, completó un triplete durante la jornada.
Y en el centro de todo volvió a quedar Scandinavia.
Esta vez no arrasó ni regaló espectáculo. Tuvo que luchar, insistir y esperar. Pero volvió a ganar. Y cuando un caballo consigue hacerlo incluso sin mostrar su mejor versión, la dimensión de su campaña empieza a explicarse sola.





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