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La yegua argentina Forty Estrella no perdona: revancha inmediata en Perú

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 2 horas
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Dominó de punta a punta el Clásico Cámara de Comercio de Lima, apenas una semana después de llegar segunda en el Reina Isabel II (L)



LIMA, Perú (Especial para Turf Diario).- No hubo tiempo para lamentos. Apenas 7 días después de quedarse con las manos vacías por el margen más doloroso -el hocico- en el Clásico Reina Isabel II (L), la yegua argentina Forty Estrella encontró rápida revancha y lo hizo con autoridad, de esas que no dejan dudas ni espacio para interpretaciones.

La alazana de 4 años volvió a mostrar todo su potencial este sábado en el Hipódromo de Monterrico, donde se adueñó de punta a punta del Clásico Cámara de Comercio de Lima (1900 m, arena), una prueba para yeguas a peso por edad que terminó transformándose en un verdadero monólogo.

Con la monta precisa de Húber Bocanegra, la hija de Fortify y Tancreda (Roman Ruler), criada en el Haras Vacación y defensora del Stud Jet Set, saltó decidida desde el vamos para asumir el control sin discusiones. Marcó el camino con parciales de 25s70/100, 52s9/100, 1m17s22/100 y 1m43s45/100, dosificando energías con inteligencia para llegar al derecho final con resto suficiente.

Allí, lejos de sentir el desgaste o la presión, Forty Estrella se afirmó con firmeza y comenzó a estirar ventajas, sellando su octavo triunfo en 19 presentaciones con un sólido tiempo final de 2m2s17/100. La diferencia en el disco fue el fiel reflejo de su superioridad: 6 cuerpos sobre Embrujada (Tapiture), mientras que la favorita Karim Forever (Enticed) nunca fue factor y terminó cerrando la marcha a 18 1/4 cuerpos.

Presentada en gran forma por Juan Suárez, la argentina confirmó su excelente actualidad y elevó sus ganancias a S/ 77,210, consolidándose como una de las referencias entre las yeguas en la distancia de Monterrico.

Porque la victoria de Forty Estrella llegó, además, en el último fin de semana de carreras antes del Gran Premio Latinoamericano (G1), que se disputará el próximo domingo 26 y que ya empieza a concentrar toda la atención aquí. En ese contexto, su actuación no solo tuvo valor propio, sino también simbólico: fue otro golpe de autoridad de la presencia argentina en la arena limeña.

Capaz de reponerse rápido de una derrota injusta y de transformar la bronca en energía competitiva, Forty Estrella ratificó que atraviesa el mejor momento de su campaña. Y lo hizo como marcan los caballos de verdad: corriendo adelante, mirando a todas desde lejos y cruzando el disco con la historia ya escrita mucho antes de llegar.



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