top of page

Leffard emocionó a todos en el Grand Prix de Paris y se metió en el Arco

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • 15 jul 2025
  • 3 Min. de lectura

Con Cristian Demuro en gran faena, el potrillo francés le dio a Jean-Claude Rouget una victoria con sabor a revancha y clasificación directa al Qatar Prix de l’Arc de Triomphe


Leffard consiguió el pase al Arco de Triunfo / FRANCE - GALLOP
Leffard consiguió el pase al Arco de Triunfo / FRANCE - GALLOP

PARÍS, Francia (Especial para Turf Diario).- Pocas veces una carrera guarda tanto significado como el Cygames Grand Prix de Paris (G1) que se disputó este domingo en Longchamp. Porque lo que logró Leffard, además de valioso desde lo deportivo, fue una historia de redención, de regreso, de vínculos que van más allá de la pista. El potrillo nacido y criado en Normandía se impuso por la mínima sobre el irlandés Trinity College  (Dubawi) en un final de película, asegurando su lugar en el próximo Qatar Prix de l’Arc de Triomphe (G1), como parte del flamante circuito Arc Races.

El desenlace fue tan espectacular como conmovedor. Cristian Demuro, con la calma y el talento que lo caracterizan, esperó hasta los últimos 300 metros para lanzar a Leffard por el centro de la pista, descontando paso a paso y clavando el hocico en el disco para vencer por medio pescuezo a Trinity College, el crédito de Aidan O’Brien. A 5 1/2 cuerpos quedó tercero el francés New Ground (New Bay), en un tiempo de 2m26s45/100.

Pero más allá de la definición, todas las miradas fueron para Jean-Claude Rouget, el entrenador que regresó esta temporada a las pistas tras superar una dura batalla contra el cáncer. Esperó a Leffard en el paddock con lágrimas en los ojos. Su emoción era la de quien sabe lo que le costó volver a ese lugar.

“Es increíble ganar esta carrera después de un año tan difícil. Siempre creí que Leffard era un gran caballo. Tenía muchas ganas de evitarle otra actuación como la del Jockey Club, donde no tuvo suerte. Cuando vimos que el grupo no era tan exigente, decidimos correrlo y Gérard Augustin-Normand pidió suplementarlo. Su trabajo del jueves fue espectacular. Para Gérard, esta victoria tiene un sabor especial: Leffard es hijo de Le Havre, su favorito, el que empezó todo para nosotros. Tener un sucesor... es fantástico”, contó Rouget visiblemente conmovido.

Dueño de Leffard junto con Antonio Caro, el histórico Augustin-Normand volvió a festejar una gran conquista en Longchamp. El potrillo fue criado por Haras du Cadran, de Pierre Talvard, en sociedad con Écurie Mélanie.

Para Rouget, fue su tercera victoria en el Grand Prix de Paris, tras las logradas con Millkom (Cyrano de Bergerac, 1994) y Behkabad (Cape Cross, 2010). Demuro, en tanto, también sumó su tercera medalla en la prueba: ganó en 2016 con Mont Ormel  (Air Chief Marshal) y en 2023 con Feed the Flame (Kigman), también en las chaquetillas de Augustin-Normand.

“Es increíble, sobre todo por Jean-Claude. Volvió a los hipódromos, ganó un G1... Es como un padre para mí. Leffard es un caballo espectacular y hoy tuvo un desarrollo perfecto. Es de primer nivel”, dijo Demuro, quien tuvo una semana soñada tras ganar también el Prix Jean Prat (G1) con Calandagan (Gleneagles).

El gran derrotado fue Trinity College, que parecía tener controlada la carrera hasta los metros finales. “Hizo una gran actuación, pero no pudo ganar... El metraje no fue problema. No hay mucho más que decir”, resumió Aidan O’Brien con su habitual sobriedad. Detrás, New Ground mostró una buena reacción, aunque su entrenador, Henri-François Devin, confesó que el ritmo lento perjudicó a su conducido, que es complicado y terminó corriendo mejor de lo que se esperaba.

Con su victoria, Leffard se asegura una plaza en el Qatar Prix de l’Arc de Triomphe, que se correrá el domingo 5 de octubre en Longchamp, como parte del circuito Arc Races, una iniciativa de France Galop que conecta ocho carreras de elite con clasificación directa al "Mundial del turf". El próximo objetivo será el Prix Niel (G2), la antesala ideal para medir su verdadera estatura frente a los mejores de Europa.

Leffard ya demostró que corazón y talento le sobran. El Arco lo espera.



Comentarios


bottom of page