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Murió Zamindar, el padre de la inolvidable Zarkava y una pieza clave de Juddmonte

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 3 horas
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Ocurrió a sus 32 años en Banstead Manor Stud; además de producir a la invicta campeona del Arco, dejó una profunda huella como abuelo materno de figuras como Kingman, New Bay y Zarak



NEWMARKET, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- El turf europeo perdió a uno de sus padrillos más influyentes de las últimas décadas con la muerte de Zamindar, que murió a los 32 años, según confirmó este viernes Juddmonte. Retirado de la reproducción desde 2013, el hijo de Gone West pasó prácticamente toda su vida de padrillo en Banstead Manor Stud, donde construyó un legado que trascendió ampliamente sus propios hijos.

Criado por Juddmonte en Kentucky y entrenado por André Fabre, Zamindar mostró calidad desde los 2 años, cuando ganó sus dos primeras actuaciones, incluido el Prix de Cabourg (G3), antes de finalizar segundo por apenas un pescuezo en el Prix Morny (G1). También fue tercero en el Prix de la Salamandre (G1) y, ya a los 3 años, logró su mejor figuración al llegar segundo en el Prix de Ris-Orangis (L). Se retiró con dos victorias en siete presentaciones.

Hermano entero del extraordinario Zafonic, ganador de las 2000 Guineas (G1) y también destacado padrillo, Zamindar inició su carrera reproductiva en 1998 y produjo 35 ganadores clásicos, entre ellos la legendaria Zarkava, invicta vencedora del Prix de l'Arc de Triomphe (G1) y una de las mejores yeguas del siglo XXI.

También dio origen a otras figuras de G1 como Darjina, Timepiece, Zenda y Coquerelle, pero quizá su mayor influencia llegó como abuelo materno. Entre sus nietos sobresalen el campeón Kingman (Invincible Spirit), New Bay (Dubawi) y Zarak (Dubawi), este último nacido justamente de Zarkava y convertido hoy en uno de los padrillos de mayor proyección en Europa.

"Con enorme tristeza nos despedimos de Zamindar después de 28 años en Banstead Manor. Siempre lo recordaremos por su presencia imponente, pero sobre todo por su extraordinario carácter. Era un caballo muy especial para todos los que trabajaron con él y lo vamos a extrañar muchísimo", expresó Simon Mockridge, gerente general de Juddmonte en el Reino Unido.

Aunque nunca alcanzó el brillo de otros padrillos de su generación en cantidad de hijos clásicos, la influencia genética de Zamindar continúa plenamente vigente a través de varias de las líneas maternas más valiosas del turf internacional, asegurándole un lugar permanente en la historia de la cría moderna.

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