Naranccello pudo con Le Cornette, y trajo el recuerdo de la fenomenal yegua La Esperanza
- Turf Diario

- 2 jun
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Bisnieto de la campeona, se quedó con el Clásico Coronel Pringles (G3), su mejor triunfo; Alfredo Gaitán Dassié, el nexo entre generaciones

Martín Montoya levantó el brazo fuerte y alto, y no era para menos. En la silla de Naranccello había conseguido ganar el Clásico Coronel Pringles (G3-1000 m, arena) sobre la arena del Hipódromo Palermo, superando ni más ni menos que a Le Cornette (Emmanuel), el campeón vigente de la división, y consolidando su lugar entre los mejores velocistas de la actualidad
Con pasos sólidos, el hijo de Le Blues fue sumando experiencia en cada presentación y ya parece estar alcanzando cada día un nivel un poquito más alto, con la experiencia como pieza fundamental. Desde siempre se lo consideró bueno, y ahora está respondiendo a esas expectativas.
Tras su muy buena actuación en el Gran Premio Ciudad de Buenos Aires (G1), cuando fue tercero ahí nomás de El Epecuén (Il Campione) y del tricampeón Labrado (Le Blues), volvió a dejar atrás a Le Cornette, cuarto aquella vez, con problemas al partir.
Ahora el alazán no tuvo inconvenientes y pudo hacer su carrera, aunque la energía no le fue suficiente como para contener en la parte final el embate del potrillo, que no tuvo una atropellada violenta, sino que apeló a un avance firme y parejo de los 300 metros al disco.
Hubo, en definitiva, medio cuerpo entre el ganador y su escolta, con Martinique (Señor Candy) arrimándose también en el cierre para completar la trifecta a medio largo más, todo tras buenos 57s10/100. Contra Pronóstico (Daddy Long Legs) fue cuarto y Lindo Tono Pass (Distinctiv Passion), en su reprise, cerró la marcha, aunque no lejos.
Criado por Francisco Pérez para su Establecimiento Mariana Eva, los colores que hizo famosos Cool Day (John F Kennedy) tiene genes ligeros en su sangre, pues su tercera madre es la fenomenal La Esperanza (Bold Forli), invicta, ganadora de 6 carreras y el Gran Premio Félix de Alzaga Unzué (G1), considerada como Yegua del Año y Campeón Velocista de 1990.
La maravillosa alazana fue entrenada por Alfredo Gaitán Dassié, el mismo que ahora pone a punto a Naranccello. No es precisamente una casualidad...





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