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Orthodox deslumbró en Ascot y apunta a convertirse en la próxima gran estrella de la velocidad

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 1 hora
  • 3 min de lectura

Preparado por Clive Cox y con Rossa Ryan en sus riendas, venció claramente al outsider El Floridita



BERKSHIRE, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- Entre tantos nombres consagrados y actuaciones memorables que viene entregando Royal Ascot 2026, el sábado dejó espacio para que naciera una nueva ilusión. Su nombre es Orthodox, un potrillo invicto que confirmó todo lo que se esperaba de él con una contundente victoria en el Norfolk Stakes (G2-1000 m, césped), una de las competencias más importantes para velocistas de 2 años.

Presentado por Clive Cox y conducido por Rossa Ryan, el hijo de Havana Grey se mostró muy superior a sus rivales, derrotándolos por 3 1/2 cuerpos tras una actuación que despertó entusiasmo entre los especialistas y que lo proyecta hacia los grandes objetivos de la generación.

Ganador en su debut en Salisbury, Orthodox llegaba con excelentes referencias matinales, aunque todavía debía demostrar que podía trasladar ese potencial a un escenario tan exigente como Royal Ascot. Lo hizo con absoluta autoridad.

Mientras los representantes estadounidenses de Wesley Ward imprimían un fuerte ritmo desde el comienzo, Orthodox viajó cómodo detrás de los punteros. Cuando Ryan le pidió un esfuerzo a falta de dos furlongs, la respuesta fue inmediata. Con una aceleración notable, pasó de largo a todos sus adversarios y se escapó rumbo al disco con una facilidad que impresionó.

Detrás suyo, el outsider El Floridita (Havana Grey), cotizado a 150/1, cumplió una actuación sobresaliente para quedarse con el segundo puesto, mientras que Mussab (Ten Sovereigns) completó el marcador.

"En Salisbury apenas habíamos visto una parte de lo que podía hacer", explicó Cox. "Desde entonces comenzó a trabajar junto a caballos mayores y nos sorprendió constantemente. Creo que estamos ante un ejemplar realmente especial".

El entrenador fue incluso más allá al compararlo con algunas de las mejores figuras que preparó en el pasado. "Entrené a Heartache (Kyllachy) y a Heartwarming (Showcasing), dos muy buenas potrancas de esta familia, pero este caballo está en otro nivel", aseguró.

La impresión también fue enorme para Rossa Ryan, que no ocultó su entusiasmo tras la carrera: "Cuando me acomodé detrás del grupo y le pedí que acelerara pensé: 'Ahora van a ver de qué es capaz'. Lo que mostró hoy es exactamente lo que venimos viendo por las mañanas", comentó el jockey.

Ryan destacó además uno de los aspectos que más llaman la atención del potrillo: su temperamento: "Es increíblemente tranquilo. Todavía sigue aprendiendo, pero mentalmente es diferente a cualquier caballo que haya montado. Tiene velocidad natural, un físico fantástico y creo que subir a 1200 metros no será ningún problema", afirmó.

Precisamente esa distancia parece ser el próximo paso lógico para Orthodox. Cox considera que los 1000 metros pronto le quedarán cortos y ya piensa en objetivos de mayor envergadura durante el verano europeo.

Para sorprendente El Floridita, la derrota tuvo sabor a victoria. El pequeño velocista entrenado por Nigel Tinkler venía de ser vendido parcialmente durante la semana por 100.000 libras y respondió con una actuación que multiplicó su valor deportivo.

Sin embargo, toda la atención quedó centrada en Orthodox. En una edición de Royal Ascot que ya consagró a varias figuras, el hijo de Havana Grey fue uno de los potrillos que más impacto causó visualmente. Y si confirma en los próximos meses lo que mostró este viernes, el Norfolk Stakes podría recordarse como el punto de partida de una nueva estrella del sprint europeo.



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