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Royal Ascot, mucho más que carreras: un motor económico de £264 millones para el Reino Unido

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 1 hora
  • 3 min de lectura

Un estudio reveló el enorme impacto que genera Ascot Racecourse, con casi 4.000 empleos sostenidos y una influencia global comparable a la de Wimbledon o The Open



BERKSHIRE, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- Mientras los mejores caballos del planeta comienzan a llegar a Berkshire para una nueva edición de Royal Ascot, un reciente estudio económico volvió a poner en perspectiva la verdadera dimensión del evento más emblemático del turf europeo.

Mucho más que una reunión de carreras, el festival se transformó en una poderosa industria que genera empleo, turismo, inversión y promoción internacional para el Reino Unido. Según un informe elaborado conjuntamente por la Universidad de Reading y la consultora New Horizon Economics, Ascot Racecourse aporta anualmente unas 264,5 millones de libras esterlinas al producto económico británico y sostiene el equivalente a 3903 puestos de trabajo de tiempo completo.

Los números son impactantes. Solamente los 5 días de Royal Ascot generan alrededor de 140 millones de libras de valor agregado bruto (GVA) y sostienen cerca de 1930 empleos equivalentes a tiempo completo en toda la economía británica.

A nivel local, el impacto tampoco pasa inadvertido. La actividad anual del hipódromo contribuye con casi 85 millones de libras a la economía regional de Berkshire, Buckinghamshire y Oxfordshire, generando aproximadamente 1360 empleos. Durante la semana de Royal Ascot, esa cifra representa unos 50 millones de libras y 625 puestos de trabajo.

La investigación destaca además la extraordinaria capacidad de convocatoria del festival. Los asistentes británicos llegan desde el 73,8 por ciento de todos los códigos postales del Reino Unido, un dato que refleja la magnitud nacional del acontecimiento. Del total de concurrentes, el 21,6 por ciento procede de la región local, el 72,2 por ciento del resto del país y el 6,2 por ciento del extranjero.

Esa llegada masiva de visitantes tiene un impacto directo sobre sectores tan diversos como hotelería, gastronomía, transporte, comercio minorista y entretenimiento. El estudio calcula que los aficionados generan unos 77,7 millones de libras en gastos fuera del hipódromo, de los cuales 49,2 millones corresponden específicamente a Royal Ascot.

Las cifras internacionales son igualmente contundentes. Durante 2024, Royal Ascot recibió más de 6200 visitantes extranjeros procedentes de 76 países diferentes. Ese movimiento turístico produjo cerca de 50 millones de libras en gastos complementarios, generando casi 600 empleos y aproximadamente 37 millones de libras en valor económico.

Para el economista Steven Brand, fundador de New Horizon Economics y uno de los autores del trabajo, los datos confirman la dimensión global alcanzada por el festival.

"Nuestros hallazgos muestran que Royal Ascot se encuentra entre los eventos deportivos británicos con mayor reconocimiento internacional. Su alcance televisivo es comparable al de Wimbledon, The Open Championship o el Grand National, llegando a 580 millones de hogares en más de 180 territorios alrededor del mundo", explicó.

La comparación no resulta exagerada. En 2024, Ascot recibió más de 511.000 espectadores a lo largo de toda su temporada, de los cuales 270.500 asistieron durante Royal Ascot, representando más de la mitad de la concurrencia anual del escenario.

Pero el informe también profundiza en otro aspecto menos visible: el impacto social.

A través de su programa benéfico y comunitario Ascot Racecourse Supports, la institución alcanza anualmente a más de 7000 beneficiarios directos y genera un valor social superior a las 700.000 libras por año. Según el estudio, cada libra invertida por Ascot en estas iniciativas retorna aproximadamente seis libras en beneficios para la comunidad.

El profesor James Reade, de la Universidad de Reading, resumió el fenómeno con una frase contundente: "La evidencia demuestra que Ascot funciona no sólo como un hipódromo, sino como un activo económico de importancia nacional, un embajador internacional de la cultura y la tradición británicas y un contribuyente relevante para el bienestar comunitario".

Con la edición 2026 a punto de comenzar y millones de espectadores preparándose para seguir las alternativas de carreras como el St. James's Palace Stakes (G1), el Queen Anne Stakes (G1) o la Gold Cup (G1), los números confirman algo que el mundo del turf conoce desde hace tiempo: Royal Ascot es mucho más que una reunión de carreras. Es una de las grandes marcas deportivas y culturales del Reino Unido.

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