Sovereignty, una despedida de crack con una victoria para la historia

El formidable caballo de Godolphin ganó el Breeders' Cup Classic (G1) por 1 3/4 cuerpo sobre The Puma y cerró su campaña en lo más alto. Bill Mott y Junior Alvarado celebraron una actuación extraordinaria, mientras Forever Young decepcionó al terminar quinto

Por Diego H. Mitagstein (Enviado especial de Turf Diario a Lexington, Kentucky)
LEXINGTON, Kentucky (De un enviado especial).- Sovereignty eligió el escenario más grande para ofrecer una demostración definitiva de su categoría. Cuando la tarde del sábado comenzaba a apagarse sobre Keeneland, el campeón de Godolphin apareció con una atropellada arrolladora para ganar el Breeders' Cup Classic (G1), sobre 2000 metros y con 7 millones de dólares en premios. Fue una exhibición de clase y potencia propia de un crack.
Con Junior Alvarado en sus riendas, el pupilo de Bill Mott avanzó con autoridad en la curva final, dominó a su compañero de caballeriza Knightsbridge (Nyquist) al ingresar en la recta y se alejó sin que nadie pudiera poner en peligro su victoria. The Puma (Essential Quality) atropelló para terminar segundo, a 1 3/4 cuerpo, medio cuerpo delante de Knightsbridge. El ganador marcó 2m36/100 y devolvió 5,94 dólares por boleto a ganador.
La consagración tuvo un significado especial. Un absceso en un casco le impidió disputar la Jockey Club Gold Cup (G1) y generó dudas sobre su presencia en la Classic. Mott mantuvo la confianza en el caballo y en su equipo.
“Es un alivio, porque sé lo bueno que es. Había gente que dudaba y creo que hoy demostramos lo que teníamos que demostrar”, afirmó el entrenador mientras recibía abrazos y felicitaciones en un círculo de ganadores desbordado.
Mott alcanzó su tercer Breeders' Cup Classic, después de Cigar (Palace Music, 1995) y Drosselmeyer (Distorted Himor, 2010).
“Es un caballo fenomenal. Tal vez no volvamos a ver otro igual. Derrotó a un lote de nivel mundial, con Forever Young (Real Steel) y los mejores que podían traer. Merecía esta victoria”, sostuvo. Y cuando le preguntaron si era su triunfo más gratificante, respondió: “Tiene que estar entre ellos. El Derby, el Travers y la Classic son enormes, pero aquí había mucho que demostrar”.
Junior Alvarado describió la sensación de conducir a un ejemplar superior: “Cuando faltaban 1000 metros ya me sentía ganador. Me llevaba prácticamente de tiro. No veía la hora de entrar en la recta para soltarlo”, contó el jockey. “Antes de doblar sabía que iba a pasarlos a todos. Y lo increíble es que recién estaba empezando a correr”.
Alvarado reservó un reconocimiento especial para Mott: “No creo que muchos comprendan lo difícil que es preparar a un caballo para que rinda así después de los problemas que tuvo. Bill hizo un trabajo extraordinario”.
La carrera prometía un duelo con Forever Young, defensor del título y doble ganador de la Saudi Cup (G1). Ambos partieron cotizados 9-5, con una leve preferencia del público por el japonés. Pero el enfrentamiento esperado terminó siendo una demostración unilateral.
Forever Young se mantuvo cerca de los primeros durante buena parte del recorrido, aunque en la definición no tuvo respuesta. Finalizó quinto, a tres cuerpos del vencedor, y quedó sin posibilidades de repetir la hazaña de Tiznow (Cee's Tizzy), único ganador de dos Classic consecutivas.
Su entrenador, Yoshito Yahagi, no ocultó la decepción: “Conseguimos exactamente la posición que queríamos. Por el ritmo de carrera pensé que nadie nos alcanzaría, pero cuando llegó el momento de acelerar, el caballo no respondió. Nunca había corrido tan mal. No sé qué pasó”.
Y agregó: “Me siento muy mal por todos los aficionados que nos apoyaron. Lo más importante es que regresó sano, pero estoy profundamente decepcionado”.
El segundo puesto de The Puma también mereció elogios. Gustavo Delgado Jr., asistente de su padre, destacó la entrega del potrillo: “Nunca se rinde. Corrió una carrera enorme. Sovereignty es un verdadero campeón y hoy lo demostró”. Javier Castellano coincidió: “Dio un gran salto de categoría, pero hoy encontramos uno mejor”.
Knightsbridge, que había marcado el camino, conservó el tercer lugar. Su jockey, Luis Sáez, resumió la escena: “Venía viajando muy bien y respondió en la recta, pero el campeón del mundo apareció volando”. Cuarto terminó T O Password (Copano Rickey), por delante de Forever Young.
Godolphin confirmó el retiro de Sovereignty, con ocho victorias en trece actuaciones. Será trasladado a Darley America, en Jonabell Farm, para iniciar su etapa como padrillo.
“Es una sensación agridulce. No puedo creer que lo retiren después de una actuación así”, confesó Alvarado. “Pero no nos debe nada. Me alegra muchísimo haber terminado juntos de esta manera”.
Sovereignty ya había ganado el Kentucky Derby, el Belmont Stakes y el Travers, y era el Caballo del Año reinante en los Estados Unidos. Con esta Classic agregó el broche que faltaba y fortaleció su candidatura a repetir aquella distinción.
Se fue de las pistas como corren los elegidos: dominando a los mejores, sin dejar dudas y con la sensación de que todavía tenía mucho más para dar.




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