Thundering On arrasó en Epsom y le dio a Joseph O'Brien su primer Oaks
- Turf Diario

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La hija de Frankel produjo una actuación descomunal en el Classic para potrancas, viniendo desde el fondo para superar con claridad a Legacy Link y confirmar que pertenece a la élite de su generación

EPSOM DOWNS, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- Las grandes yeguas suelen anunciarse con actuaciones capaces de dejar al público sin palabras. Y eso fue exactamente lo que hizo Thundering On este viernes en Epsom Downs, donde desplegó una atropellada demoledora para quedarse con el Betfred Oaks (G1) y abrir un nuevo capítulo en la extraordinaria historia de éxitos de la familia O'Brien.
En una edición que aparecía especialmente abierta en los papeles previos, la representante de Shapoor Mistry, criada por su propietario y preparada por Joseph O'Brien, terminó resolviendo el clásico con una autoridad que pocos imaginaban.
Montada con absoluta confianza por Dylan Browne McMonagle, la hija de Frankel y de la recordada Thundering Nights (Night of Thunder), ganadora del Pretty Polly Stakes (G1), vino en el último puesto durante buena parte del recorrido. Mientras adelante se desarrollaba la lucha habitual por las posiciones, el jockey irlandés permanecía inmóvil, esperando el momento exacto para lanzar a su compañera.
Y cuando llegó la recta decisiva, todo terminó siendo cuestión de segundos. Avanzando por fuera con una facilidad asombrosa, Thundering On comenzó a devorar terreno sin que McMonagle tuviera siquiera que exigirla. A la altura del furlong final alcanzó a la favorita de los especialistas, Legacy Link (Dubawi), y una vez que recibió la orden de acelerar, simplemente desapareció de la escena.
La ventaja final de 3 3/4 cuerpos sobre la representante de Juddmonte reflejó con precisión la superioridad exhibida por la ganadora. Mucho más atrás, a otros seis cuerpos, arribó tercera Sugar Island (Dubawi), mientras que la favorita Amelia Earhart (Camelot), una de las principales cartas de Ballydoyle, apenas pudo finalizar sexta.
Para Joseph O'Brien la victoria tuvo un sabor particularmente especial. El entrenador, que como jockey nunca pudo ganar el Oaks, consiguió ahora su primer éxito en el Classic de Epsom desde la preparación.
"La gran incógnita era la distancia", reconoció el entrenador. "Sabíamos que tenía muchísimo talento, pero su madre nunca pasó de los 2000 metros. Decidimos correrla con paciencia, ahorrar energía en la subida y esperar la recta. Cuando encontró espacio respondió de una manera impresionante".
O'Brien también destacó el trabajo de su jinete: "Dylan tuvo una enorme confianza durante todo el recorrido. Es un jockey de clase mundial y estamos encantados de tenerlo en nuestro equipo. Ganar carreras como ésta es un sueño para todos".
A sus apenas 23 años, Browne McMonagle sumó el primer Classic inglés de su campaña y lo hizo con una actuación digna de los grandes escenarios: "Fue todo muy fácil de principio a fin", explicó. "Viajó cómoda en todo momento y cuando llegó el momento de pedirle, simplemente aceleró. Sabía que iba a despegarse porque venía llena de energía. No se detenía en el disco y todavía seguía con fuerza después".
El jockey fue incluso más allá al momento de definir a la potranca: "Es una yegua extraordinaria. Mejora en cada salida y siento que todavía tiene mucho por ofrecer. El cielo es el límite para ella".
La frase parece apropiada para una potranca que no sólo le dio a Joseph O'Brien uno de los triunfos más importantes de su carrera como entrenador, sino que además se posicionó inmediatamente entre las grandes figuras europeas de la temporada.
Con el Irish Oaks (G1) y el Pretty Polly Stakes (G1) apareciendo ahora en el horizonte, Thundering On dejó en claro que su aventura recién comienza. Y si vuelve a correr como lo hizo en Epsom, será muy difícil detenerla.





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