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Aidan O'Brien cerró la temporada francesa con un doblete de G1 y ya suma 25 en el año

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 2 horas
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Drumbeat dominó el Critérium de Saint-Cloud y se proyecta como candidato al Derby de 2027, mientras que Queenstown conquistó el Prix Royal-Oak. La sorpresa llegó con Master Man, que defendió el honor local en el Critérium International


Drumbeat se perfila como un nombre a seguir para 2027
Drumbeat se perfila como un nombre a seguir para 2027

SAINT-CLOUD, Francia (Especial para Turf Diario).- Aidan O'Brien volvió a demostrar por qué es el entrenador más dominante del turf europeo. En la jornada que puso punto final a la temporada de G1 en Francia, este domingo en el hipódromo de Saint-Cloud, el irlandés consiguió dos nuevas victorias de máxima categoría con Drumbeat y Queenstown, elevando a 25 su cuenta de G1 ganados durante 2026 y acercándose al récord de 28 que estableció en 2017.

El doblete tuvo además un valor especial para Ryan Moore, que condujo a ambos ganadores, mientras que la única derrota de Ballydoyle en las pruebas principales llegó a manos del francés Master Man, protagonista de una sorpresa en el Critérium International (G1).

La primera gran alegría para O'Brien llegó con Drumbeat, que ratificó su enorme proyección al imponerse en el Critérium de Saint-Cloud (G1), sobre 2000 metros.

El hijo de Wootton Bassett, que venía de ganar ampliamente el Zetland Stakes (G3) en Newmarket, partió como favorito a razón de 9 a 10 y respondió con una actuación que lo instaló entre los candidatos importantes para los clásicos de 2027.

Moore debió esperar para encontrar espacio en un momento decisivo, pero cuando apareció una abertura, Drumbeat aceleró con autoridad, tomó la delantera a unos 300 metros del disco y terminó superando por 2 cuerpos a su compañero Shakespeare (Dubawi), conducido por Christophe Soumillon.

Tercero, a otro cuerpo, llegó Jesus Green (Ghaiyyath), preparado por Joseph O'Brien.

“Mostró muchísima calidad y es un caballo muy sencillo de conducir. Tuvo velocidad para aprovechar el espacio y aceleró muy bien”, comentó Moore, que consiguió su primera victoria en esta competencia.

Para O'Brien fue su séptimo triunfo en el Critérium de Saint-Cloud.

“Es un caballo encantador. Se adaptó al terreno y respondió perfectamente a la distancia. Seguramente aprendió mucho hoy y es muy interesante pensando en el año próximo”, explicó el entrenador.

Las casas de apuestas reaccionaron inmediatamente y comenzaron a ofrecer a Drumbeat a 14 contra 1 para el Epsom Derby (G1) de 2027.


Queenstown, un fondista de hierro

La segunda victoria de O'Brien llegó en el Prix Royal-Oak (G1), sobre 3100 metros, donde Queenstown ofreció una nueva demostración de resistencia.

Apenas ocho días después de haber escoltado a Mount Atlas (Masar) en el British Champions Long Distance Cup (G1), el caballo de 6 años regresó a las pistas y se impuso de punta a punta bajo una conducción precisa de Moore.

El representante de Ballydoyle resistió el avance final de Consent (Lope de Vega), preparada por Sir Mark Prescott y conducida por Luke Morris, para conservar 3/4 de cuerpo de ventaja.

Consent encontró condiciones favorables en el terreno blando y produjo una fuerte atropellada, aunque nunca consiguió quebrar la resistencia del ganador.

“Pensé que podía alcanzarlo, pero cuando llegué a su lado volvió a responder. Fue una actuación muy valiente del ganador”, reconoció Morris.

La escolta podría volver a competir el 10 de noviembre en el Grosser Allianz Preis von Bayern (G1), en Munich.


Master Man defendió el honor

La única prueba de G1 que escapó a O'Brien fue el Critérium International, sobre 1600 metros, donde Master Man consiguió una victoria de enorme significado para el turf local.

Preparado por Richard Chotard y conducido por Anthony Crastus, el hijo de Goken dominó desde la largada y resistió los ataques de los representantes de Ballydoyle, Capability Brown (Dubawi), favorito de la competencia, y Aix La Chapelle (Justify).

El potrillo venía de ganar una carrera condicional en ParisLongchamp durante el fin de semana del Arco de Triunfo y confirmó su notable adaptación a las pistas pesadas.

“Tenía mucha confianza porque había ganado fácilmente en Longchamp y sabía que este terreno le iba a gustar. Está mejorando y será todavía mejor el año próximo”, explicó Crastus.

Para el jockey fue una conquista especialmente emotiva: “Había sido segundo en el Prix du Jockey Club y en el Grand Prix de Paris, pero nunca había ganado un G1 en Francia. Estoy muy feliz”, reconoció.

El éxito de Master Man también terminó con una prolongada sequía de los entrenadores franceses en esta competencia, que no ganaban desde 2013.





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