Sovereignty trabajó a pleno en Keeneland y está listo para el gran duelo con Forever Young

El Caballo del Año de 2025 recorrió los 800 metros en 48s20 este domingo, dejando plenamente conforme a Bill Mott. Después de superar un absceso en uno de sus cascos, el campeón de Godolphin se prepara para disputar la Breeders' Cup Classic (G1), que podría marcar el final de su extraordinaria campaña

Por DIEGO H. MITAGSTEIN (Enviado especial de turf diario a Lexington, Kentucky)
LEXINGTON, Kentucky (De un enviado especial).- Las dudas quedaron atrás y Sovereignty volvió a mostrar su mejor cara justo cuando más importa. Este domingo por la mañana, en la pista principal de Keeneland, el campeón de Godolphin completó su último ejercicio exigente antes del Breeders' Cup Classic (G1) del próximo sábado, dejando una impresión excelente y renovando las expectativas de cara al esperado enfrentamiento con el japonés Forever Young (Real Steel).
El hijo de Into Mischief, elegido Caballo del Año en los Estados Unidos en 2025, recorrió los 800 metros en 48s20, trabajando en compañía de Thunder Roll (Hard Spun), su habitual compañero de ejercicios.
La actividad comenzó poco antes de las 9 de la mañana, cuando Sovereignty salió a la pista con Neil Poznansky, asistente de Bill Mott, en sus riendas. El entrenador, integrante del Salón de la Fama, siguió cada movimiento montado en su pony Rocky.
El campeón se mantuvo detrás de Thunder Roll durante la recta opuesta y parte del codo. Al ingresar en la recta final, aceleró con notable facilidad, alcanzó a su compañero en apenas tres saltos y ambos completaron juntos el recorrido.
La impresión fue tan favorable que Mott no ocultó su satisfacción: “No podría haber salido mejor. Estamos muy conformes con la manera en que se desarrolló el ejercicio. Lo siguió por la recta opuesta y el codo, y cuando enderezaron, en tres saltos ya estaba a su lado. Terminaron juntos hasta el disco”, explicó.
Pero hubo un detalle que terminó de entusiasmar al entrenador: “Le pregunté a Neil cómo lo había sentido y me respondió que era el mejor trabajo que había realizado en muchísimo tiempo. A seis días de la carrera, estoy muy feliz”, aseguró Mott, mientras Sovereignty recibía su baño después del ejercicio, frente a su caballeriza de Rice Road.
De la preocupación a la tranquilidad
El entusiasmo actual contrasta profundamente con las dificultades que Sovereignty atravesó durante las últimas semanas.
Un absceso en uno de sus cascos obligó a modificar la preparación del caballo de 4 años y provocó que Mott descartara su participación en la Jockey Club Gold Cup (G1), donde estaba previsto un primer enfrentamiento con Forever Young.
La lesión generó una preocupación considerable, especialmente porque el campeón ya había quedado fuera de la Breeders' Cup Classic de 2025 por un cuadro de fiebre detectado pocos días antes de la competencia.
“Era algo que me quitaba el sueño por las noches”, había reconocido Mott al recordar el problema en el casco.
“Cuando apareció, realmente no estaba seguro de lo que iba a suceder. Teníamos que esperar, conseguir que se recuperara y volver a ponerlo en marcha”, explicó.
El contratiempo obligó a perder un ejercicio programado y los primeros movimientos posteriores tampoco ofrecieron registros especialmente alentadores.
Uno de ellos, realizado sobre la pista de entrenamiento Oklahoma de Saratoga, terminó con un tiempo de 1m4s para los 1000 metros, una marca que despertó interrogantes sobre su condición.
Mott, sin embargo, restó importancia al cronómetro y explicó que la superficie estaba particularmente seca y suelta, asegurando que sobre una pista normal el registro habría estado cerca de 1m2s.
Ahora, después de la actuación de este domingo en Keeneland, las sensaciones son completamente diferentes.
Una revancha esperada
El enfrentamiento entre Sovereignty y Forever Young es uno de los grandes atractivos de la Classic, que repartirá 7 millones de dólares en premios.
Ambos debían medirse en 2025, pero la fiebre que sufrió el representante de Godolphin frustró aquel encuentro.
Un año después, la posibilidad vuelve a presentarse, aunque esta vez con un ingrediente adicional: la carrera podría representar la última actuación de Sovereignty, que se encamina hacia el cierre de una campaña excepcional.
El hijo de Into Mischief figura entre los principales candidatos y podría incluso encabezar las cotizaciones iniciales cuando se realice el sorteo de partidores, previsto para este lunes a las 17, hora local, en el pabellón de ventas de Keeneland.
Antes de ese momento, Mott y los responsables de Godolphin todavía deberán resolver otra cuestión importante.
Knightsbridge (Nyquist), también criado y propiedad de la poderosa caballeriza azul, mantiene abiertas dos posibilidades: disputar la Classic o participar en el Breeders' Cup Dirt Mile (G1), dotada con un millón de dólares.
Su destino terminará de definir la representación de Godolphin en las principales competencias sobre arena. Mientras tanto, Sovereignty ya cumplió con el trabajo más importante de su preparación.
Después de una lesión que llegó a poner en duda su presencia, de ejercicios que despertaron preocupación y del recuerdo de aquella frustración de 2025, el campeón volvió a transmitir las señales que su equipo esperaba.
Bill Mott recuperó la tranquilidad, Sovereignty respondió en la pista y el duelo con Forever Young está cada vez más cerca. Keeneland se prepara para recibir una de las confrontaciones más esperadas del año, posiblemente en la despedida de uno de los grandes campeones estadounidenses de los últimos tiempos.





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