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Bow Echo y una enorme clase de talento para ganar las 2000 Guineas

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 13 horas
  • 3 Min. de lectura

El hijo de Night of Thunder brilló en la apertura de la Triple Corona inglesa sobre el césped de Newmarket, dándole el primer triunfo en un Classic al joven jockey Billy Loughnane



NEWMARKET, Inglaterra (Especial para Turf Diario).- El favoritismo y la lógica se rindieron ante la evidencia de un talento superior. Lo que en la previa asomaba como una edición de las 2000 Guineas (G1) abierta y de pronóstico reservado, terminó convirtiéndose en un monólogo absoluto de Bow Echo, el pupilo de George Boughey que sentenció la primera gema de la Triple Corona británica con una autoridad que no se veía en el Rowley Mile desde hace tiempo.

Bajo la conducción de Billy Loughnane, que a sus 20 años alcanzó su primer éxito en un Classic con la frialdad de un veterano, el hijo de Night Of Thunder neutralizó la única amenaza real que presentó Gstaad (Starspangledbanner) en los tramos decisivos. Tras seguir de cerca el ritmo de la contienda, el defensor de las sedas del recordado Sheikh Mohammed Obaid desplegó un remate demoledor en el ascenso final, cubriendo los últimos 200 metros en eléctricos 12s24/100 para cruzar el disco con 2 3/4 cuerpos de ventaja. La brecha de ocho cuerpos hacia el tercero, Distant Storm (Night of Thunder), subrayó la diferencia de clase que existió entre los punteros y el resto del lote.

"No puedo ponerlo en palabras", confesó un emocionado Loughnane tras la victoria. "Planeé la carrera de un millón de formas diferentes, pero salió perfecto. Es un absoluto supercrack y un sueño para cualquier jinete". El joven jinete, apodado por la prensa como Billy the Kid, demostró por qué es considerado el heredero natural de las grandes leyendas de la fista en Inglaterra.

Para George Boughey, el triunfo representó la culminación de una preparación que calificó de "extraordinariamente impecable". El entrenador local, que ya había saboreado las mieles del éxito en las 1000 Guineas (G1) con Cachet (Aclaim), destacó la visión de su mentor y criador del caballo: "El Sheikh Mohammed Obaid insistió en que no corriéramos el Dewhurst (G1) el año pasado; él sabía que este caballo sería mucho mejor a los 3 años. Tenía razón. El año último era un niño contra hombres, ahora está en la cima de la pirámide".

Con un tiempo final de 1m35s59/100, Bow Echo se une al selecto grupo de ganadores de las Guineas. Su futuro, según confirmó su propio preparador, no pasará por un intento en el Derby, sino que se mantendrá en la ruta de los milleros. "Es un hijo de Night Of Thunder de una familia veloz; su trabajo sugería que incluso podría ganar un G1 sobre 1200 metros. Queremos convertirlo en un campeón millero", sentenció Boughey, señalando las Irish 2000 Guineas (G1) y Royal Ascot como los próximos destinos lógicos.

Por el lado de los vencidos, Aidan O'Brien se mostró satisfecho con la labor de Gstaad, reconociendo la superioridad del ganador pero augurando un gran progreso para su pupilo.

Asimismo, Charlie Appleby valoró el tercer puesto de Distant Storm, admitiendo que, ante la demostración de Bow Echo, no hubo equivalencias tácticas posibles.

En el corazón de Newmarket, la corona tiene un nuevo dueño, y su nombre resuena con la fuerza de los caballos que están destinados a marcar una época. Bow Echo fue una maravilla. A seguirlo de cerca. Será imperdible.



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