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Candy Ride sirvió 99 yeguas esta temporada en los Estados Unidos

Foto del escritor: Turf Diario
Turf Diario
hace 4 horas
3 min de lectura

A los 27 años, el crack sigue vigente, y encabezó la reducida presencia sudamericana en el reporte del Jockey Club estadounidense sobre las madres cubirtas. Apenas cinco padrillos de la región registraron servicios, en un mercado que sigue achicándose



Por Diego H. Mitagstein

LEXINGTON, Kentucky (Especial para Turf Diario).- A los 27 años, cuando la inmensa mayoría de los padrillos ya disfruta del retiro o directamente dejó de existir, Candy Ride sigue demostrando que su vigencia desafía cualquier lógica. El extraordinario caballo argentino cubrió nada menos que 99 yeguas durante la temporada 2026 en los Estados Unidos, una cifra que habla tanto de su formidable estado de salud como de la confianza que todavía despierta entre los criadores.

El dato surge del reporte anual de madres servidas publicado por el Jockey Club estadounidense, que dejó otra particularidad: apenas cinco caballos sudamericanos registraron actividad reproductiva durante el año, tres de ellos argentinos, uno brasileño y el restante chileno.

Instalado desde hace años en Lane's End Farm, en Kentucky, Candy Ride continúa siendo una referencia fundamental de la cría norteamericana. Tanto es así que la cabaña ya confirmó que su servicio para 2027 se mantendrá en 60.000 dólares, una cotización extraordinaria para un reproductor de semejante edad.

Su influencia excede largamente sus propios hijos ganadores. Como padre de padrillos y abuelo materno, el hijo de Ride the Rails construyó una dinastía que encuentra en Gun Runner a su máximo exponente, pero que también se proyecta a través de nombres como Vekoma, Twirling Candy y otros reproductores de creciente protagonismo.

De hecho, el propio informe permite dimensionar esa trascendencia. Cinco de los diez padrillos que más yeguas cubrieron durante 2026 llevan sangre de Candy Ride. Sierra Leone, hijo de Gun Runner, encabezó la estadística general con 293; Gun Runner apareció cuarto, con 250 servicios; Early Voting, otro descendiente de Gun Runner, se ubicó quinto, con 236; Locked, también por Gun Runner, fue octavo, con 226; y el mencionado Vekoma terminó noveno, con 224.

Es decir, mientras Candy Ride mantiene una actividad notable a una edad excepcional, sus descendientes dominan buena parte del presente y del futuro de la reproducción estadounidense.

Los otros dos representantes argentinos tuvieron una participación mucho más modesta. American Tattoo (Not for Sale), recordado por su victoria en el Gran Premio Polla de Potrillos (G1) de Palermo, cubrió apenas una yegua en Illinois, donde está alojado en GAB Secret Acres. Exportado después de su campaña nacional, no consiguió repetir en los Estados Unidos sus mejores actuaciones, aunque sumó algunas victorias antes de recibir una oportunidad como reproductor.

El tercero es King of Jazz, hijo de Giant's Causeway y de la ganadora de G1 Kiss Me Sweet (Lode9. Vencedor de dos carreras durante su trayectoria, presta servicios desde 2017 en BG Thoroughbreds, en Hemet, California, donde su salto se ofrece a 2500 dólares.

Brasil estuvo representado por Nautilus, por Drosselmeyer, que alcanzó su mayor conquista en el Grande Prêmio Brasil (G1) de 2022. Con 8 yeguas cubiertas, fue el segundo sudamericano más solicitado de la temporada, aunque a enorme distancia de Candy Ride.

La nómina se completa con el chileno Todo Fino, hijo de Verrazano, ganador clásico en su país y posteriormente placé en pruebas jerárquicas estadounidenses. Su actividad quedó limitada a tres servicios.

El informe también reflejó una realidad preocupante para la industria norteamericana. Un total de 670 padrillos cubrió 23.932 yeguas, con una producción estimada de alrededor de 16.500 potrillos para 2027. Son números que ratifican la contracción del plantel reproductivo y una tendencia descendente que viene observándose desde hace varias temporadas.

Entre las novedades individuales sobresalió Mindframe (Constitution), que en su primera temporada como padrillo cubrió 187 yeguas, estableciendo un récord histórico para Claiborne Farm, una de las cabañas más tradicionales del mundo. El registro confirma las expectativas depositadas en el joven reproductor, llamado a convertirse en una de las principales figuras de su plantel, donde también permanece el veterano War Front (Danzig).

Sin embargo, para Sudamérica, la noticia más relevante volvió a tener nombre argentino. Candy Ride no solamente sigue activo: continúa siendo buscado, respetado y decisivo en la evolución genética del turf estadounidense. Sus 99 servicios constituyen otra demostración de una longevidad extraordinaria, mientras su sangre se multiplica entre los reproductores más solicitados del mercado.

A esta altura, su legado ya está asegurado. Lo asombroso es que todavía sigue ampliándolo.

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