Dany Etchechoury: “Drive Joy es un caballo de esos que salen de tanto en tanto"

El entrenador celebró la evolución del hijo de Fortify tras su sólida victoria en el Clásico Italia (G3), sobre 2000 metros en Palermo. También destacó el segundo puesto de Safwan y anticipó que ahora deberá ordenar sus piezas para los grandes compromisos de fin de temporada

La duda estaba planteada y Drive Joy se encargó de despejarla con una actuación contundente. El salto hacia los 2000 metros aparecía como una prueba importante para el reservado del Haras Firmamento, especialmente por aquella tendencia a correr con demasiada intensidad que había mostrado durante buena parte de su campaña. Sin embargo, en el Clásico Italia (G3) exhibió una versión mucho más madura, se dejó administrar y terminó imponiendo su jerarquía.
Satisfecho por el resultado, Carlos D. Etchechoury destacó principalmente el cambio que experimentó el hijo de Fortify desde aquellas primeras incursiones entre los mejores ejemplares de su generación.
“La verdad es que era difícil porque veníamos con este caballo haciendo pruebas entre la milla y los dos kilómetros. En su momento era un caballo apurado; me aacuerdo de la Polla del año último, cuando medio que no se dejó administrar y eso le costó en los últimos metros. Hoy es otro caballo, va evolucionando y adaptándose. Me sorprendió gratamente cómo se dejó administrar y el gran trabajo de su jockey”, explicó Dany.
Aquella experiencia en la Polla de Potrillos (G1) dejó enseñanzas y también marcó un punto de inflexión. Drive Joy tenía condiciones de sobra, aunque todavía necesitaba aprender a distribuir su energía para que toda esa potencia pudiera sostenerse hasta el disco. Con tiempo, paciencia y trabajo, fue dejando atrás aquella ansiedad, y su actuación en el Italia confirmó que ahora cuenta con mayores recursos.
El proceso incluyó una interrupción obligada después del primer paso de la Triple Corona de 2025. Lejos de apurar los plazos, el equipo optó por darle descanso en el campo, una decisión que terminó siendo fundamental para recuperar su mejor versión.
“Después de la Polla hubo que pararlo un poquito. Tuvo una pavadita, pero decidimos no curarlo en el stud, sino llevarlo al campo. Volvió muy bien. Es un caballo de esos que salen cada tanto, que tienen motor y siempre están firmes”, señaló el entrenador.
La victoria en el Clásico Perú (G2), conseguida con esfuerzo sobre 1800 metros, había sido el primer indicio concreto de que estaba listo para volver a competir en un nivel importante. Ahora, al estirarse por primera vez hasta los dos kilómetros, no sólo dio otro paso hacia adelante, sino que respondió de la mejor manera a una de las grandes preguntas que rodeaban su futuro.
La satisfacción para Etchechoury fue doble, pues Don Machete (Daddy Long Legs), otro de sus representantes, alcanzó el segundo puesto con una entrega que también mereció elogios. Aunque sin poder comprometer la superioridad del ganador, volvió a demostrar que está en condiciones de competir ante rivales de jerarquía.
“Bárbaro también. Viene evolucionando y rozándose en carreras bravas. Me encantó su actuación, hizo una gran carrera, a pura garra”, resumió el preparador.
Con Drive Joy consolidado sobre los 2000 metros y Don Machete en pleno crecimiento, el tramo final del calendario ofrece numerosas posibilidades. El desafío será repartir correctamente las fuerzas, elegir las superficies y encontrar para cada caballo el compromiso más conveniente.
“Ahora viene esa etapa del año donde hay de todo. Hay buenos clásicos en la distancia, tanto en césped como en arena. Hay que ir viendo cómo quedaron los caballos después de carreras duras como las del Campeonato Palermo de Oro Verde y las Carreras de las Estrellas, analizar dónde se siente más cómodo cada uno y cómo organizamos el equipo para los grandes compromisos que se acercan”, concluyó Etchechoury.
El Italia entregó bastante más que una victoria. Confirmó que Drive Joy aprendió a correr, que puede trasladar su potencia a recorridos más extensos y que su nombre deberá ser tenido muy en cuenta cuando llegue la hora de afrontar los desafíos más exigentes del cierre de temporada.





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