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First Mission llega con sangre argentina a la elite de los padrillos en Darley

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 5 horas
  • 3 Min. de lectura

El hijo de Street Sense, nieto de la campeona Forty Marchanta, es uno de los nuevos reproductores para 2026 en la cabaña del Sheikh Mohammed en Lexington, Kentucky


First Mission en una de sus victorias importantes / CHURCHILL DOWNS
First Mission en una de sus victorias importantes / CHURCHILL DOWNS

Por Diego H. Mitagstein

El universo de la hípica internacional suele tejer historias donde la genética y el éxito en las pistas se cruzan de manera magistral. Para la temporada 2026, Darley America anunció la incorporación de 2 piezas de altísimo valor a su lista de padrillos en Jonabell Farm, Kentucky: Highland Falls (Curlin) y, especialmente, First Mission (Street Sense). Es este último el que despierta un interés particular para la hípica sudamericana, ya que su pedigree guarda un vínculo inquebrantable con la cría nacional: es nieto de la recordada campeona argentina Forty Marchanta.

First Mission llega al haras de la operación del Sheikh Mohammed con la misión de continuar una de las líneas más influyentes de las últimas décadas: la de Street Cry (Machiavellian) a través de su hijo Street Sense. Como es sabido, Street Sense hizo historia al convertirse en el primer ejemplar en ganar el Breeders' Cup Juvenile (G1) y el Kentucky Derby (G1), estableciéndose luego como un semental de una consistencia envidiable.

La incorporación de First Mission representa la apuesta de Darley por perpetuar ese físico imponente y esa capacidad atlética para brillar en las distancias intermedias y de aliento sobre arena. Sin embargo, lo que hace que su perfil sea verdaderamente único para nuestra región es su línea materna, un componente que Darley ha cuidado con meticulosidad.


El factor Forty Marchanta

La presencia de Forty Marchanta como segunda madre de First Mission no es un dato menor; es el núcleo de su clase. Criada por el Haras La Biznaga, Forty Marchanta, por el notable Roar (Forty Niner), fue una de las mejores potrancas de su generación en Argentina, logrando la hazaña de ganar el Gran Premio Selección (G1) -las Oaks- y la Polla de Potrancas (G1), lo que le garantizó el título de Campeón 3 Años Hembra.

Forty Marchanta es hermana del G2 South March (Southern Halo), de Con Marchista (Confidential Talk) y de las madres del G1 Chanta Joy (Fortify), del G2 Matrix Joy (Fortify) y de la G3 South Marshy (Southern Halo).

Su paso por las pistas de Palermo y San Isidro dejó una huella de calidad que luego fue exportada a la cría de élite en los Estados Unidos. Su hija, Elude (Medaglia D'Oro), es la madre de First Mission. Esta combinación resulta en un "cóctel" genético explosivo: la solidez de la línea de Street Cry, con el aporte de la mejor rama de Sadler's Wells (Northern Dancer) en arena, sinónimo de stamina.


Una campaña jerarquía

First Mission no es solo un papel destacado; su rendimiento en la pista respaldó cada centímetro de su genealogía. Defendiendo las sedas de Godolphin, el zaino demostró una precocidad notable y una madurez que lo llevaron a lo más alto del ranking.

Entre sus hitos más importantes se encuentran su victoria en el Lexington Stakes (G3), donde mostró una capacidad de aceleración propia de los elegidos; su imponente triunfo en el Essex Handicap (G3), batiendo a rivales de fuste con una facilidad asombrosa; su destacada actuación en el Alysheba Stakes (G2), donde ratificó que pertenecía al grupo de los mejores caballos adultos de la nación; o su conquista del Oklawn Handicap (G2).

Además, fue segundo al hocico en el Clark Stakes (G2) y tercero en el Stephen Foster Stakes (G1), detrás de Mindframe (Constitution) y Sierra Leone (Gun Runner), ni más ni menos, para cerrar una trayectoria con 6 triunfos en 16 salidas, y premios por 2.232.940 dólares.

A lo largo de su campaña, First Mission se caracterizó por su zancada eficiente y una mentalidad competitiva que le permitió enfrentar los desafíos más exigentes del calendario estadounidense.

El ingreso de First Mission a Jonabell Farm junto a Highland Falls marca un relevo generacional necesario. Para los criadores, el atractivo de First Mission radica en su equilibrio. Físicamente, es un caballo que impone respeto, manteniendo la elegancia de su línea paterna pero con la robustez que aportó la sangre argentina de Forty Marchanta.

La noticia de un nieto de una yegua argentina sirviendo en uno de los establecimientos más prestigiosos del mundo es un reconocimiento indirecto a la calidad de la cría en el sur del continente. Forty Marchanta no solo ganó las mejores carreras en su tierra natal, sino que ahora asegura su legado a través de un semental que tendrá acceso a yeguas madre competitivas del mercado estadounidense.

First Mission inicia ahora su carrera más larga: la de transmitir su capacidad y clase a las próximas generaciones. Con el respaldo de Darley y el motor genético de la gran Forty Marchanta en sus venas, tiene todos los argumentos para convertirse en un pilar de la hípica moderna.

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