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Golden Tempo afina su puesta a punto para el Travers y DeVaux ya lo siente listo

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    Turf Diario
  • hace 4 horas
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Ganador del Kentucky Derby y del Belmont Stakes, el potrillo trabajó 800 metros en 47s46/100 en Saratoga, con José Ortiz en sus riendas. “Está en un muy buen momento”, aseguró su entrenadora a menos de dos semanas del gran desafío


Por dentro, Golden Tempo trabajando el sábado en Saratoga / ADAM COGLIANESE / NYRA
Por dentro, Golden Tempo trabajando el sábado en Saratoga / ADAM COGLIANESE / NYRA

SARATOGA SPRINGS, New York (Especial para Turf Diario).- El Travers Stakes (G1) está cada vez más cerca y Golden Tempo continúa entregando señales positivas. Ganador esta temporada del Kentucky Derby (G1) y del Belmont Stakes (G1), el potrillo volvió a trabajar este sábado en la pista principal de Saratoga, completando 800 metros en 47s46/100 con José Ortiz en sus riendas.

Fue otro paso importante dentro de la preparación del pupilo de Cherie DeVaux para el Travers, que se disputará el 29 de agosto sobre 2000 metros y con US$ 1.250.000 en premios, uno de los grandes objetivos que le quedan por delante dentro de una campaña ya excepcional.

Por segunda semana consecutiva, el representante de Phipps Stable y St. Elias Stable trabajó por dentro de su compañero Paige Turner, aunque esta vez su partida final fue menos exigente que en sus tres ejercicios anteriores en Saratoga.

“Trabajó muy bien. Entró rápidamente en el ritmo, se acomodó perfectamente y tuvo un buen final”, explicó DeVaux. “No quisimos que siguiera tan fuerte después del disco como en sus últimos trabajos. Simplemente lo dejamos bajar un poco porque viene haciendo bastante”.

La niebla obligó a modificar la rutina. En las semanas anteriores Golden Tempo había trabajado poco después de las 7 de la mañana, pero esta vez hubo que esperar hasta las 8:45. Además, la pista conservaba algo de humedad producto de las lluvias del viernes.

“Se adaptó perfectamente, aunque probablemente no habría salido tan rápido si la pista hubiera estado seca, en condiciones normales”, agregó la entrenadora.

DeVaux no escondió su confianza de cara al Travers: “Parece estar en forma y muy feliz. Tuvo un par de trabajos realmente buenos, sólidos, y sin exigirse demasiado. Creo que está en un muy buen momento”.

Golden Tempo construyó su nombre entre los mejores potrillos de los Estados Unidos a fuerza de atropelladas espectaculares. En el Kentucky Derby pasó desde el último puesto entre 18 participantes para derrotar por el pescuezo a Renegade (Into Mischief). Luego salteó el Preakness Stakes (G1) para llegar directamente al Belmont, donde volvió a cerrar la marcha antes de lanzar otra carga formidable y vencer por 1 1/4 cuerpo a Commandment (Into Mischief), con Renegade tercero, cuatro largos más atrás.

Un breve cuadro de enfermedad lo obligó a perder algunos días de entrenamiento durante junio, pero regresó a los trabajos el 17 de julio en Keeneland, marcando 48s40/100 para los 800 metros. Ya instalado en Saratoga, cubrió esa distancia en 48s51/100 el 26 de julio, 47s67/100 el 2 de agosto y 48s94/100 el día 8, antes de la partida del sábado.

“Entrena muy bien tanto en Keeneland como aquí”, contó DeVaux. “Está empezando a mostrarnos que está listo. En sus galopes toma un poco más al jinete, va con ganas. Está feliz, como antes de sus otras carreras, cuando empieza a meterse realmente en su entrenamiento. Su estado físico luce fantástico”.

Ortiz, compañero de Golden Tempo en sus seis actuaciones y también en sus cuatro trabajos en Saratoga, quedó igualmente conforme.

“Queríamos 48 segundos y fue un poco más rápido, 47, pero lo hizo por sí mismo. Terminó bien, estuvo siempre en la mano. La idea era dejarlo contento, que estirara las patas, y me gustó mucho. Vamos a necesitar su mejor versión para ganar el Travers”, explicó el jockey.

Parte importante de la evolución de Golden Tempo estuvo relacionada con la incorporación de las anteojeras. Corrió sin ellas en sus primeras tres actuaciones, ganando en su estreno y luego el Lecomte Stakes (G3), antes de finalizar tercero en el Risen Star Stakes (G2).

Las utilizó por primera vez cuando volvió a terminar tercero en el Louisiana Derby (G2), pero después llegaron las consagraciones en Churchill Downs y Saratoga. “Fue un desarrollo hermoso”, reconoció Ortiz. “Su debut fue muy bueno y nos dio muchas esperanzas. Después siguió corriendo bien, pero desde que le pusimos anteojeras cambió muchísimo. Es un caballo fantástico y, obviamente, muy exitoso ganando el Derby y el Belmont. Ahora veremos si podemos conseguir el Travers”.

El cambio, según el jockey, se siente especialmente durante los entrenamientos.

“Está mucho más concentrado en su trabajo. Pensábamos que las anteojeras podían ayudarlo a ubicarse más cerca durante las carreras, pero no ocurrió y sigue siendo un atropellador. Sin embargo, por las mañanas fue diferente desde el primer día que trabajé con él usándolas. Apenas pisó la pista su actitud cambió. Empezó a ir hacia adelante; antes había que pedirle absolutamente todo”.

Golden Tempo ya tiene dos de las carreras más importantes para los potrillos estadounidenses en el bolsillo. Ahora Saratoga espera por el Travers, el gran examen del verano.

Y a menos de dos semanas de la cita, tanto DeVaux como Ortiz parecen coincidir en algo fundamental: el campeón está avisando que llega listo.

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