Hit Show, el hijo de Candy Ride al que parecen no pasarle los años
- Turf Diario

- hace 2 horas
- 2 Min. de lectura
El tordillo ganó en Fair Grounds el Mineshaft Stakes (G3) y ahora irá por la defensa de su título en la Dubai World Cup (G1) de Meydan, ante Forever Young

NEW ORLEANS, Louisiana (Especial para Turf Diario).- En un fin de semana donde las miradas del turf mundial empezaron a cerrarse sobre los grandes compromisos internacionales, el tordillo Hit Show volvió a demostrar que su corazón es tan grande como su pedigree. El hijo del crack argentino Candy Ride dio el paso necesario en su preparación hacia la Dubai World Cup (G1) al quedarse con el Mineshaft Stakes (G3), disputado sobre 1700 metros en la arena de Fair Grounds, bajo una conducción milimétrica de Florent Geroux.
No fue un triunfo de esos que sobran, sino de los que forjan el temple de un campeón. El pupilo de Brad Cox, que defiende las sedas del Wathnan Racing, tuvo que emplearse a fondo para doblegar la resistencia de un durísimo Accelerize (Omaha Beach), que marcó el camino con parciales de 23s53/100, 47s4/100 y 1m11s10/100. Hit Show viajó siempre a la expectativa, tercero o cuarto, sin perderle pisada al puntero. Al ingresar al derecho, el descendiente de la ganadora de grado Actress (por Tapit) lanzó su estocada, pero Accelerize no se entregó fácilmente, obligando al ganador a luchar cabeza a cabeza hasta el último suspiro.
Finalmente, el disco marcó una pequeña pero decisiva ventaja de pescuezo para Hit Show, deteniendo los cronómetros en 1m42s49/100. "Es un guerrero", sentenció Geroux tras la contienda, resumiendo en una frase la esencia de un caballo que ya suma 12 victorias en 24 presentaciones y que ha superado la barrera de los 9 millones de dólares en premios. La clase del semental de Lane's End, el irrepetible Candy Ride, se manifiesta una vez más en este corredor de hierro que parece no sentir el paso del tiempo a sus 6 años.
Para Hit Show, esta victoria es mucho más que un trofeo de grado en Louisiana; es el último examen aprobado antes de embarcar hacia Meydan. El objetivo es ambicioso: lograr el bis en la Dubai World Cup (G1), la carrera de 12 millones de dólares que ya conquistó de forma brillante en 2025. Sin embargo, el desafío de este año asoma con una exigencia superior, ya que en el horizonte aparece la figura del fenomenal Forever Young (Real Steel), el crédito japonés que promete ser el gran obstáculo en su camino a la gloria eterna, aunque ya supo vencerlo hace 12 meses.
Desde el equipo de Brad Cox, el asistente Ricky Giannini no ocultó la ilusión: "Es divertido tener caballos que compiten en los G1 de todo el mundo. Él es el campeón defensor en Dubai, y esperamos tener un poco de suerte para repetir la hazaña antes de pensar en la Breeders' Cup".
La ruta está trazada. El heredero de la sangre argentina de Candy Ride ya demostró que está listo para la batalla. El 28 de marzo, en el desierto, Hit Show buscará escribir una nueva página dorada, intentando defender su corona ante los mejores del planeta.





Comentarios