Al Haram y la hora de la mayor emoción para Ricardo Sousa
- Turf Diario
- hace 28 minutos
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El jockey portugués tocó el cielo con las manos guiando a la victoria al potrillo en el Saudi Derby (G3), que entregó puntos para el Kentucky Derby (G1), en Riyadh

Por Diego H. Mitagstein (Enviado especial de Turf Diario a Riyadh, Arabia Saudita)
RIYADH, Arabia Saudita (De un enviado especial).- Cuando el polvo de la recta final comenzó a asentarse en King Abdulaziz, no sólo había nacido una nueva estrella entre los 3 años. También se había escrito la página más brillante en la trayectoria del jockey portugués Ricardo Sousa Ferreira. El triunfo de Al Haram (Iffraaj) en el Saudi Derby (G3-1600 m, arena, US$ 1.500.000 de bolsa) no fue uno más: fue, sin discusión, el mayor logro internacional en la campaña del jinete luso.
La carrera tuvo todos los condimentos de una gran final. El estadounidense Obliteration (Violence), preparado por Steve Asmussen, salió decidido desde la puerta 7 y marcó el pulso desde temprano. A su costado viajaba el japonés Satono Voyage (Into Mischief), siempre en control, esperando el momento justo.
En el derecho, Keita Tosaki movió sus fichas y el nipón pasó al frente. Obliteration respondió por dentro y el duelo parecía planteado entre ambos, en un clásico choque Estados Unidos-Japón. Pero en silencio, desde el fondo, Al Haram venía tejiendo su propio destino.
Ferreira lo había colocado en mitad de lote, sin apurarlo, consciente de que su potrillo no es explosivo en la partida pero sí constante en el progreso. “No larga bien, pero va paso a paso”, explicaría luego. Cuando lo sacó a la parte exterior en la recta, el irlandés cambió de marcha con una contundencia que sorprendió incluso a su jinete.
“Cuando salimos afuera fue increíble. A falta de 400 metros pensé que podía ganar”, confesó Ferreira. Y no se equivocó. En los últimos 50 metros, Al Haram pasó de largo y se impuso por un cuerpo y cuarto, marcando 1m38s453 y manteniendo su invicto intacto: 4 carreras, 4 triunfos.
Para el jockey portugués, acostumbrado a pelearla en circuitos exigentes pero lejos del centro del escenario global, fue una explosión de emociones. “Creo que es el mejor caballo que he montado en mi vida”, aseguró sin rodeos. “Mejoró carrera tras carrera. Este era el objetivo del fin de semana y lo cumplimos. Es un sueño”.
El representante de la familia propietaria, Sheikh Faisal Al Sabah, no dudó en proyectar el futuro: “Es un campeón, un caballo increíble. Ojalá el próximo paso sea el UAE Derby y, si todo va bien, el Kentucky Derby”.
Detrás quedaron los lamentos de Joel Rosario - “Pensé que lo tenía, pero ese caballo vino desde las nubes”- y el orgullo del equipo de Obliteration, que valoró el enorme esfuerzo. Satono Voyage completó el podio tras cumplir el plan previsto.
Pero la noche tenía un protagonista claro. Al Haram confirmó que es un potrillo con horizonte internacional. Y Ricardo Sousa Ferreira encontró en Riyadh la consagración que todo jockey sueña: ganar una gran carrera, en el centro del mundo, con un caballo que promete seguir escribiendo historia.

