top of page

Costa Nova, el campeón que eligió el momento exacto para volver a morder

  • Foto del escritor: Turf Diario
    Turf Diario
  • hace 4 horas
  • 3 Min. de lectura

Defendió su corona en la February Stakes (G1) y se metió en un club exclusivo en Tokyo, confirmando que los 1600 metros de arena son su territorio sagrado


Costa Nova lo hizo de nuevo / YUKI SHIMONO / BREEDERS' CUP
Costa Nova lo hizo de nuevo / YUKI SHIMONO / BREEDERS' CUP

TOKYO, Japón (Especial para Turf Diario).- No fue una atropellada desesperada. Fue cálculo; paciencia; memoria. Cuando la recta de arena del hipódromo de esta ciudad empezó a empinarse, Costa Nova todavía estaba lejos, escondido en el pelotón, viajando entre caballos como si la historia no lo estuviera esperando unos metros más adelante. Pero el campeón sabía.

Segundo favorito en las apuestas, el hijo de Lord Kanaloa se convirtió en apenas el tercer caballo en ganar el February Stakes (G1) en años consecutivos, uniéndose a Copano Rickey (Gold Allure, 2014-2015) y Cafe Pharoah (American Pharoah, 2021-2022). Un logro que no se consigue por casualidad en el máximo nivel japonés.

El desarrollo fue intenso desde el vamos. Wilson Tesoro (Kitasan Black), W Heart Bond (Kizuna) y el resto de los animadores hicieron el gasto temprano. Costa Nova, en cambio, fue administrado con frialdad por Christophe Lemaire, ubicado en mitad de grupo, alrededor del undécimo puesto, sin apuro, sin ansiedad.

Al girar la última curva, el panorama parecía complejo. Dieciséis caballos lanzados, una recta exigente y el favorito intentando hacer historia como la primera hembra en quedarse con la prueba. Pero ahí apareció la versión más peligrosa del defensor del título.

Lemaire lo sacó hacia afuera y la respuesta fue inmediata. La zancada se hizo más larga, más profunda. A falta de 200 metros ya estaba en plena carga, sumándose a un rally de 4 ejemplares junto a Wilson Tesoro, W Heart Bond y Brian Sense (Hokko Tarumae). Cuando los punteros comenzaron a sentir el desgaste del ritmo inicial, Costa Nova encontró el hueco justo.

En los últimos 100 metros tomó una leve ventaja y, lejos de especular, siguió empujando hasta cruzar el disco con 1/2 cuerpo de ventaja sobre Wilson Tesoro, con W Heart Bond completando la trirecta a medio más. No fue una victoria aplastante; fue una confirmación. De carácter. De clase. De especialización.

“Estoy feliz de haber ganado el primer G1 del año con Costa Nova, con el que hago sociedad desde hace tiempo”, señaló Lemaire, que alcanzó así su 58vo. título G1 en la JRA, tras su éxito el año último en el Tenno Sho (Autumn) con Masquerade Ball (Duramente). “Respondió de inmediato cuando lo moví hacia afuera. Fue extremadamente fuerte hasta el disco”.

Para el entrenador Tetsuya Kimura, significó su 15to. trofeo G1 en la JRA, el primero desde el Queen Elizabeth II Cup de 2025 con Regaleira (Suave Richard). Un regreso grande al centro de la escena.

La estadística en Tokio explica mucho: 7 victorias y un segundo puesto en 8 salidas sobre la arena del hipódromo. Hay caballos que se adaptan. Costa Nova domina.

El caballo venía de una secuencia irregular tras su doblete en la Negishi Stakes (G3) y el propia February el año último: tercero en el Kashiwa Kinen, undécimo en el Sakitama Hai y segundo en el Musashino Stakes. No había podido volver al círculo mayor. Hasta ahora.

Además, tuvo premio extra la victoria de Costa Nova: garantizó su lugar en el Breeders' Cup Dirt Mile (G1) de Keeneland, pues la prueba forma parte del Challenge Series.

A los 6 años, lejos de apagarse, eligió el escenario más exigente para recordar quién es. No siempre el más veloz gana. A veces gana el que espera. Y cuando Costa Nova espera, lo hace sabiendo exactamente cuándo atacar.



Comentarios


bottom of page