El Gran Premio de William Pereyra, que logró inéditos 5 triunfos en las Estrellas
- Turf Diario

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El jockey tuvo un fin de semana de locos y aceleró a fondo en la fiesta de la Fundación Equina Argentina; de la velocidad de Le Cornette a la solvencia de Indiana Candy, el análisis de una cosecha histórica y el emocionante recuerdo de sus mentores en el podio

Por Diego H. Mitagstein
Hay fines de semana que marcan un quiebre definitivo en la trayectoria de un profesional, esos donde la fusta parece transformarse en una varita mágica y los planetas se alinean con una perfección quirúrgica. Lo que edificó William Pereyra a lo largo de las dos jornadas de las Carreras de las Estrellas 2026 no pertenece al terreno de lo común; se instaló directamente en las páginas de la historia grande de nuestro turf. El jinete firmó una cosecha monumental e inédita de 5 triunfos en la gran serie, dominando el verde y la arena de San Isidro como si estuviera a bordo de un monoplaza de Fórmula 1.
Jugando con el paralelismo que impone su propio nombre, este fin de semana el jockey pareció correr para su propia Escudería Williams. Con el mameluco de piloto de máxima velocidad bien calzado, administró las energías de sus conducidos con la frialdad de un estratega de boxes y aceleró en la recta definitiva para dejar sin respuestas a sus rivales.
Solamente le faltó coronar la faena en el Gran Premio Estrellas Classic (G1) con Need You Tonight (Hat Ninja), que debió conformarse con el tercer puesto del sorprendente Neat Colt (Treasure Beach), pero la hazaña ya estaba consumada. Cinco copas de las Estrellas en apenas 48 horas representan un hito que costará años volver a presenciar.
Un viernes de velocidad pura
La sinfonía de Pereyra comenzó a ejecutarse con maestría el día viernes, jornada en la que se transformó en un vendaval de victorias. Su primer gran impacto de la serie llegó en el Gran Premio Estrellas Juvenile Fillies (G1) sobre la montura de Unica Forma (Full Mast).
La potranca volvió a exigir los brazos del jinete, pero supo amansarla en el momento justo: "Es apurada... Repetimos la actuación de la carrera anterior, sale enojada a correr", analizaría más tarde el piloto. "Pero el propietario me llamó y me dijo que la corra con fe, que estaba bien y que había mejorado un poco. Se dejó amansar y vino bien; cuando entró a la recta le pedí el resto y respondió. Ganó bárbaro, me dejó una notable impresión", concluyó con serenidad.
La marea de triunfos incluyó las dos pruebas alternativas del festival. En el Estrellas Dirt Junior, William se lució en las riendas de Vivir En Paz (Fortify), un potrillo del que se aguardaba un salto de calidad. "Estoy muy contento y muy feliz por sus propietarios. 'Pucho' (Daniel Cima, el entrenador) me había dicho que era rápido. Largó bien y como vi que algunos salieron más ligero, me quedé tranquilo. Arriba se puso muy cómodo. Por suerte todo me está saliendo bien, hay salud y hay trabajo", soltó con su habitual humildad tras cruzar el disco. La tercera gema de esa primera jornada llegaría en el Estrellas Dirt, donde unió los dos extremos con Victoria Bayern (Santillano) para cerrar un triplete inicial que ya perfilaba una reunión inolvidable.
Sábado de gloria
La jornada del sábado exigía mantener los neumáticos calientes y la concentración al máximo, y la escudería Pereyra no defraudó. El vértigo de los mil metros del Gran Premio Estrellas Sprint (G1) lo vio brillar en la cruz del ligero Le Cornette (Emmanuel). En una cancha exigente, William supo dosificar el ímpetu del defensor de las sedas del Stud Chajarí para aguantar. "Venía muy apurado, y la cancha está algo brava, pero se aguantó. Es muy ligero y siempre te da todo", reconoció sobre el noble velocista, que le daba su cuarto éxito del mitin.
El broche de oro, la frutilla del postre para una cosecha de leyenda, se cristalizó en el pasto con el Gran Premio Estrellas Distaff (G1), donde Indiana Candy (Señor Candy) ratificó que atraviesa el momento más alto de su campaña tras su previo éxito en la Copa Diamante (G1). De punta a punta, en un monólogo de salud y clase, la pupila de Juan Saldivia floreó bajo la fusta del correntino.
A modo de balance general, visiblemente emocionado tras bajarse de la zaina, Willy se tomó un tiempo para la reflexión profunda: "Estoy muy feliz después de haber tenido dos tardes impresionantes, 5 Estrellas... Nunca soñé estas cosas, pero cuando salí de casa tenía mucho hambre de gloria. José Sand me apoyó muchísimo y aún hoy todos los jueves comemos. También gracias a Miguel Vallina. Les quiero dedicar todo esto a ellos", confesó, rindiendo tributo al histórico goleador de Lanús y al experimentado entrenador, puntales fundamentales en los albores de su notable carrera.
El líder que regresó con más hambre
El fenomenal éxito de William Pereyra en las Estrellas no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa de un presente profesional brillante. Desde su regreso a las pistas nacionales tras un breve y enriquecedor paso por los exigentes hipódromos de Emiratos Arabes Unidos, el jockey no paró de ganar. Su inteligencia para leer los desarrollos y su enorme profesionalismo lo han llevado a consolidar una temporada 2026 de ensueño.
Actualmente, lidera con comodidad las estadísticas individuales de los hipódromos de Palermo y San Isidro, las dos plazas más exigentes del turf sudamericano, y marcha en una expectante segunda posición en la tabla general de carreras ganadas en el país, apenas por detrás del formidable Gonzalo Borda.
Con las conquistas del último fin de semana, Pereyra ya acumula 5 triunfos de G1 en lo que va del año, consolidándose como la fusta del momento. La Escudería William puso primera, metió los cambios justos en la recta y cruzó el disco de las Estrellas con una ventaja irreversible. El campeonato de la consistencia ya es, definitivamente, suyo...





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