Lovesick Blues, otro buen velocista estadounidense que busca dejar huella
- Turf Diario

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El tordillo, ganador de G1 en Del Mar, correrá el Riyadh Dirt Sprint (G2), este sábado, y Librado Barocio, su entrenador, tiene ilusión

RIYADH, Arabia Saudita (Especial para Turf Diario).- Con el orgullo herido tras una actuación llena de contratiempos en el Breeders’ Cup Sprint (G1), el experimentado velocista estadounidense Lovesick Blues buscará revancha este sábado en el Riyadh Dirt Sprint (G2), sobre 1200 metros y con US$ 2 millones en premios, en el King Abdulaziz Racecourse.
Defensor de las sedas de Mia Familia Racing Stable y entrenado por Librado Barocio, el hijo de Grazen integra un poderoso tridente estadounidense que también incluye al ganador del Santa Anita Sprint Championship (G2), Imagination (Into Mischief), y al vencedor del Elite Power Stakes (G3), Just Beat the Odds (Munnings).
Con nueve triunfos en 43 salidas y ganancias que superan los US$ 830.000, el veterano gris atraviesa quizás el mejor momento de su campaña a los ocho años. Su última actuación, un sexto puesto en el Breeders’ Cup Sprint, dejó sensaciones encontradas.
“Después de la Breeders’ Cup soñaba con venir a lugares como Arabia Saudita o Dubái”, contó Barocio. “Tuvo un desarrollo muy complicado. Lo apretaron, quedó como a diez cuerpos y luego empezó a descontar. Pero nunca encontró paso claro. Tuvo que ir por dentro y por fuera en la recta y terminó a unos seis cuerpos. Volvió enojado después de la carrera”.
Lejos de desanimarse, el equipo redobló la apuesta. “Dije: ‘Vamos a apuntar a las grandes carreras y ver qué puede hacer’. Tiene carácter, eso me gusta. Tiene sus mañas, pero hay que conocerlo. Y yo sé que está muy bien”.
En su puesta a punto final, Lovesick Blues realizó el domingo un ejercicio abierto sobre la pista de arena de Riyadh, con Danny Ramsey en la montura.
“Quedé muy conforme”, explicó el entrenador. “Me gusta darle un galope abierto para que sienta la pista y afloje los músculos. Me gustó cómo lo hizo y cómo salió del entrenamiento, bien alerta. Es especial. Todo indica que puede ser un gran día”.
La historia del caballo tiene tintes de superación. Ascendió paso a paso desde competencias de reclamo hasta pruebas allowance, consolidándose como un sprinter respetable en el circuito estadounidense. Ahora, en el escenario más rico del turf mundial, tendrá la oportunidad de demostrar que su techo todavía no llegó.
“Está listo”, concluyó Barocio. “No haré mucho más. Tendrá días suaves, un par de trotes y un último paso por la pista principal antes de la carrera. Antes de viajar hizo trabajos excelentes y Danny dice que le encanta la pista. Ahora solo queda rezar y seguir soñando”.
En una prueba que promete ritmo intenso y exigencia máxima, Lovesick Blues intentará transformar la frustración de noviembre en consagración saudí, respaldado por experiencia, temperamento y una determinación que su entrenador define con una sola palabra: carácter.





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