Soberanía recuperada: Bill Mott respiró aliviado tras la contundente respuesta de Sovereignty
- Turf Diario

- hace 6 días
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Después de un comienzo de temporada que había sembrado algunas dudas, el Caballo del Año volvió a mostrar toda su categoría con una aplastante victoria en el Whitney Stakes (G1). Su entrenador no ocultó el alivio y ya apunta al Jockey Club Gold Cup (G1)

SARATOGA SPRINGS, New York (Especial para Turf Diario).- Los campeones siempre cargan con el peso de las expectativas. Mucho más cuando llegan a la temporada siguiente como Caballo del Año y, tras dos actuaciones, todavía no conocen la victoria. Por eso, cuando Sovereignty demolió a sus rivales en el Whitney Stakes (G1) del último sábado, el alivio fue casi tan grande como la satisfacción para Bill Mott.
"Creo que todos hicimos algo así como... 'ufff'", dijo el preparador miembro del Salón de la Fama, acompañando sus palabras con un gesto de relajación. "Hoy está muy bien y recibiendo muchísima atención."
La campaña de 2026 había comenzado con algunas incógnitas para el hijo de Into Mischief. Tras una buena reprise, escoltando a White Abarrio (Race Day) en el Oaklawn Handicap (G2), llegó una inesperada actuación en el Stephen Foster Stakes (G1), donde terminó tercero como amplio favorito sobre una pista pesada y sellada, dejando más preguntas que respuestas.
Pero el Whitney fue el escenario perfecto para reencontrarse con su mejor versión.
Con Junior Alvarado manteniendo la calma en todo momento, Sovereignty quedó muy lejos durante la primera mitad del recorrido, incluso ocupando transitoriamente el último lugar mientras la campeona 3 años Nitrogen (Medaglia D'Oro) imponía el ritmo adelante. Sin desesperarse, el jinete esperó el momento justo y lanzó un avance demoledor desde el codo.
En pocos metros pasó de perseguir a dominar, dejando atrás a todos con una atropellada contundente para imponerse por 4 3/4 cuerpos frente a una multitud de 40.422 espectadores, actuación que fue premiada con un Beyer Speed Figure de 112, uno de los registros más elevados del año.
Mott nunca perdió la confianza
"No sabía si él estaba retrocediendo o si los demás eran los que avanzaban mientras él mantenía su ritmo. Pero cuando llegaron a los 600 metros finales, la historia fue completamente distinta", explicó.
El Whitney significó otro momento inolvidable para la dupla Mott-Alvarado, que el año pasado había conquistado por primera vez el Travers Stakes (G1) con el propio Sovereignty y que ahora suma un segundo Whitney para el entrenador, tras el conseguido en 2025 con Arthur's Ride (Tapit).
"Lo que más me emocionó no fue solamente ganar, sino escuchar la ovación del público. El entusiasmo que generó Sovereignty fue realmente especial", comentó Mott.
Criado por Godolphin, Sovereignty mejoró su campaña a 7 triunfos en 12 presentaciones y elevó sus ganancias por encima de los 6,8 millones de dólares, recuperando plenamente su condición de referente entre los caballos adultos sobre arena en los Estados Unidos.
Ahora el objetivo inmediato será la Jockey Club Gold Cup (G1), que marcará el regreso de la actividad al renovado Belmont Park, el próximo 18 de septiembre.
"Esperamos llegar en las mejores condiciones porque creemos que esa carrera es ideal para él", aseguró el entrenador.
Baeza sigue siendo un rompecabezas
Mott también analizó la actuación de Baeza (McKinzie), que volvió a tener problemas en la partida por tercera salida consecutiva y terminó cuarto, sin el potente remate que había mostrado anteriormente.
"Sin dudas sigue siendo un caballo difícil de entender", admitió. "Aunque volvió a largar mal, esta vez tampoco produjo la carrera que esperábamos."
Chief Wallabee cambiaría de rumbo
Otro de los integrantes importantes de la caballeriza es Chief Wallabee, segundo recientemente en el Curlin Stakes (L) luego de haber sido cuarto tanto en el Kentucky Derby (G1) como en el Belmont Stakes (G1).
Para Mott, el hijo de Constitution probablemente encuentre su mejor versión en recorridos más cortos: "Ya volvió a entrenar y está perfecto. Lo más probable es que vayamos a menor distancia. Mirando hacia atrás, quizás debimos enfocarnos en carreras como el Woody Stephens o el Allen Jerkens. Nunca se sabe qué habría pasado, pero hoy parece que ese era un camino más lógico", concluyó.
Tras disipar cualquier duda con una actuación de enorme jerarquía, Sovereignty volvió a hacer lo que mejor sabe: imponer su clase. Y cuando el campeón corre al nivel que mostró en el Whitney, el resto simplemente queda reducido al papel de espectador.





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